JONATAN PEÑA
El temor invadió a los asistentes en el Nuevo Estadio Corona cuando una balacera se suscitó en sus alrededores el pasado 20 de agosto durante el encuentro de la Jornada 6 entre Santos y Morelia.
Aquel sábado por la tarde a partir de las 19:00 horas, día y horario exacto en que ayer se desarrolló la Semifinal de Vuelta nuevamente entre ambos conjuntos, el partido se suspendió, pero el trago amargo ya estaba dictado y a tres meses y medio de distancia algunos testimonios aún no terminan por digerirlo.
"Los balazos fueron en la esquina, de repente pensé que eran adentro (del estadio), nosotros seguíamos acá afuera en nuestro puesto esperando que se acabara el partido. Gracias a Dios no hubo muertos, pero nos tiramos al suelo como 20 minutos por el miedo. Los delincuentes pasaron por enfrente de nosotros y balacearon a una patrulla que estaba aquí frente a la puerta", narra Laura Hernández, comerciante de comida afuera del Nuevo Estadio Corona y quien se ubicaba muy cerca de lo sucedido.
La balacera entre delincuentes y miembros del Ejército y policías federales se presentó desde la antigua carretera a San Pedro y continuó por la calzada Territorio Santos Modelo
"Primero pensé que eran cohetes o algo así, ya cuando la gente se empezó a tirar al piso y a correr hacia la cancha fue cuando empecé a reaccionar y que era grave, entonces no sabía qué iba a pasar y corrí también", recuerda César, uno de los aficionados presentes ese día en la casa lagunera, quien se ubicaba en la cabecera norte, donde se escucharon las detonaciones.
Carlos, apodado el "Topollo" en la barra "La Komún" de Santos, recuerda también lo sucedido, pero en lugar de correr hacia la cancha, prefirió tirarse en la tribuna.
"Me tiré al piso en la tribuna porque desgraciadamente ya es lo que se vive aquí (en Torreón), es lo cotidiano y es lo que tienes que hacer; ya no tienes que correr porque son miles de balas y puede ser que en una de ésas te toque; así que es día preferí tirarme al suelo", explicó.
"Se te hace eterno el momento, pero creo que duró cinco minutos de balacera y uno decía: ';ya no volvemos a venir al estadio';. La verdad estuvo frustrante y fue algo que nos ';sacó de onda';, pensamos que eran cohetes o algo del mismo movimiento del estadio; cuando la gente de cabecera norte empezaron todos a tirarse y de repente hubo un silencio raro, se escucharon ráfagas como de ';cuerno de chivo'; y mucha gente empezó a correr hacia la cancha, muchos andaban rumbo a los vestidores", agregó Carlos
A tres meses y medio de distancia, la seguridad en las Semifinal de Vuelta entre Santos y Morelia estuvo implementada sólo por miembros de la Policía Municipal afuera del estadio y de seguridad privada en el interior. No se apreciaron retenes militares cerca de la casa lagunera ni federales.




