El América de los 2000 convirtió el odio deportivo en un negocio. Lo que durante años fue parte de la identidad de las Águilas, señaladas como el equipo de los millonarios y acostumbradas a despertar antipatía entre sus rivales, terminó por transformarse en una estrategia de mercadotecnia que hizo del rechazo una forma de conectar con la afición. Así nació el famoso “Ódiame Más”, una campaña que llevó la rivalidad a otro nivel.
En entrevista exclusiva con RÉCORD, Javier Pérez Teuffer, expresidente del América, reveló cómo surgió la idea que convirtió uno de los sentimientos más fuertes del futbol mexicano en una oportunidad comercial.
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¿Qué es el antiamericanismo y cómo surgió?
El camino al "Odiame Más"
Todo comenzó después de una experiencia que lo hizo reflexionar sobre el impacto que generaba el equipo fuera de la cancha: “Una vez yo no podía creer cómo me habían mentado la madre la gente en Pachuca, pero era parte del trabajo y nos mentaban la madre, porque había que representar, había que buscar la petulancia, éramos los millonarios del América, las Águilas de la América… somos sangrones y nos tenemos que comportar como sangrones, pues ese es el chiste”, recordó.
Lejos de tomar aquel sentimiento como un problema, el directivo encontró una oportunidad para aprovecharla. Si el América despertaba tantas pasiones entre sus detractores, la pregunta era cómo convertir ese sentimiento en una estrategia que beneficiara al club.
Me quedé pensando en eso y dije: ‘Tanto que nos odian y no les vendemos nada’. Entonces, me junté ahí con la gente de Mercadotecnia, de Televisa y de Nike, y fue como inventamos el Ódiame Más
La idea partía de una identidad que el América había construido durante décadas: ser engreidos, arrogantes y los más odiados. Esa imagen alimentaba la rivalidad con el resto de los clubes, pero también abría la posibilidad de atraer a quienes seguían al conjunto azulcrema precisamente para verlo perder.
América se creó como el equipo aspiracional, donde la gente aspira. Pues eran los millonarios de la América y, gracias a la empresa que era dueña del equipo, nos mentábamos la madre con quien fuera, y entonces, pues, eso produjo un odio de todos los demás equipos hacia nosotros, y nosotros lo que pensamos es cómo poderles vender algo a la gente que tanto nos odiaba
De acuerdo con el exdirectivo, los resultados de aquella estrategia fueron contundentes. Pérez Teuffer aseguró que el América consiguió sumar millones de televisores encendidos para seguir sus partidos y que una parte de los aficionados rivales incluso compraba boletos con la intención de presenciar una derrota de las Águilas.
Logramos que los partidos de futbol del América los vieran más de tres millones de televisiones prendidas adicionales a los que ya nos veían, y logramos que el 15 por ciento de los boletos vendidos los comprara la gente para irnos a ver perder
No hay nada igual
Para Pérez Teuffer, el fenómeno trascendió las fronteras del futbol mexicano, pues pocas instituciones pueden presumir que sus propios detractores contribuyan a impulsar su popularidad y su negocio. El “Ódiame Más” terminó por convertirse en uno de los lemas más reconocibles del americanismo, una muestra de cómo el club aprovechó su capacidad para dividir opiniones y transformó la rivalidad en parte de su identidad comercial.
Yo no conozco ningún fenómeno en el mundo igual, y mira que conozco equipos en el mundo

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