Barcelona respira tranquilo tras confirmarse que la molestia física sufrida por Raphinha durante la Fecha FIFA no reviste gravedad. Las pruebas médicas a las que se sometió el atacante este viernes en la Ciudad Deportiva ratificaron el diagnóstico inicial emitido por los servicios médicos de la Selección de Brasil: un edema en la parte posterior del muslo derecho sin una dolencia de mayor alcance. Ante este panorama, el extremo estará disponible a partir de la próxima semana bajo el seguimiento del cuerpo técnico encabezado por Hansi Flick.

Las alarmas se habían encendido el pasado miércoles cuando el brasileño tuvo que abandonar al descanso el encuentro entre su selección y Australia tras sentir molestias en la misma zona que le ha generado complicaciones en anteriores concentraciones internacionales.

La preocupación era mayúscula en la entidad catalana considerando el extraordinario momento de forma que atraviesa el futbolista, quien consolidó como la principal referencia ofensiva del esquema culé al registrar 14 anotaciones en lo que va de la temporada.

Raphinha en celebración en el partido de Brasil ante Australia | AP

Prudencia en el vestuario azulgrana de cara al duelo contra el Getafe

Tras el susto en el compromiso internacional, la federación brasileña optó por desconvocar al jugador para evitar riesgos innecesarios y permitir su regreso inmediato a la Ciudad Condal. Con el informe médico definitivo en mano, Raphinha no queda descartado para reaparecer en el reinicio de LaLiga frente al Getafe el próximo sábado 10 de octubre.

Raphinha celebrando ante Sevilla en la J7 | AP

La postura de la institución azulgrana y del entrenador alemán es actuar con máxima cautela para prevenir cualquier tipo de recaída. Flick solo echará mano del brasileño para el compromiso liguero si este se encuentra al cien por cien de sus capacidades físicas; de lo contrario, el club optará por brindarle mayor tiempo de descanso y postergar su retorno a los terrenos de juego.