Entre los ejemplares que integran las unidades caninas de la Guardia Nacional, hay uno que rompe por completo con la imagen tradicional de un perro de trabajo. Se llama Comando, es un chihuahua de apenas 13 meses de edad, pesa siete kilos y mide alrededor de 21 centímetros de altura.
Su presencia comenzó a llamar la atención por el equipo que utiliza durante sus actividades: casco, chaleco táctico, gafas protectoras y una pequeña cámara adaptada a su tamaño. Más allá de su apariencia, el objetivo de su preparación es que pueda desarrollar habilidades relacionadas con búsqueda y rescate, además de participar en acciones de acercamiento con la ciudadanía.
Comando llegó a la corporación después de ser adoptado en Chihuahua, donde vivía con una pareja de adultos mayores que ya no podía continuar con sus cuidados. Desde entonces comenzó un proceso de adaptación y entrenamiento que lo llevó a integrarse a distintas actividades institucionales.
Un perro pequeño con una función distinta dentro de la corporación
A diferencia de otros ejemplares utilizados para tareas operativas, Comando también cumple una función de proximidad social. Su tamaño y apariencia facilitan el contacto con niñas, niños y familias durante ferias escolares, eventos cívicos y actividades comunitarias.
La teniente Débora Hernández explicó que su incorporación busca mostrar que las capacidades de un perro dentro de una corporación no dependen únicamente de su tamaño. Comando ya responde a órdenes básicas de obediencia y continúa avanzando en ejercicios que forman parte de su preparación.
Su presencia pública tampoco ha pasado desapercibida. El chihuahua ya participó en actividades relacionadas con las celebraciones por la Independencia de México en la Ciudad de México, donde llamó la atención por portar equipo táctico diseñado especialmente para él.
¿Por qué Comando destaca entre los perros de la Guardia Nacional?
La singularidad del chihuahua se entiende mejor al compararlo con el resto de los ejemplares de la institución. La Guardia Nacional cuenta con alrededor de 350 perros, entre los que predominan razas como pastor belga malinois, pastor alemán, pastor holandés, labrador y xoloitzcuintle, utilizadas habitualmente en diferentes tareas de apoyo.
En ese contexto, Comando representa un caso poco común. Su preparación apunta a aprovechar características distintas a las de los perros de mayor tamaño, especialmente su capacidad para moverse en lugares estrechos y su facilidad para convivir con el público durante actividades de proximidad.
Las imágenes del pequeño chihuahua equipado como elemento canino también han generado atención en redes sociales, donde su apariencia se ha convertido en uno de los aspectos más comentados. Sin embargo, dentro de la corporación su preparación continúa enfocada en tareas concretas y no únicamente en su presencia en eventos.

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