El regreso a casa, sus 300 Grandes Premios y sus 15 temporadas en Fórmula 1. Checo Pérez tiene motivos de sobra para celebrar este fin de semana en el Gran Premio de México y qué mejor hacerlo como piloto de Cadillac, escudería que le dio el trato que merece. Al menos así lo aseguró el tapatío.
&format=webp)
Cadillac renueva al piloto mexicano Checo Pérez hasta 2029
Durante su showrun de este miércoles 28 de octubre en Paseo de la Reforma, Pérez Mendoza dedicó algunas palabras a los asistentes y agradeció el apoyo que ha tenido por parte del equipo estadounidense. "La verdad que ningún equipo me había preparado tantas sorpresas en casa".
"Están muy emocionados y por eso han preparado tantas cosas para México", declaró Checo Pérez sobre la propia expectativa que hay al interior del equipo de TWG Motorsport, que por primera vez en su historia correrá en el Autódromo Hermanos Rodríguez y por ello quiso "apapachar" al piloto local.
Para este evento especial, el tapatío tendrá un mono verde, blanco y rojo, como la bandera de México; será la primera vez que Checo luzca un atuendo así. "La verdad quiero agradecer a todo el equipo de Cadillac, que hicieron esto posible. Un traje muy especial para celebrar mis 300 Grandes Premios".
15 temporadas de F1 se fueron "volando"
Si alguien sabe de velocidad es un piloto de Fórmula 1, pero algo que para Checo ocurrió mucho más rápido de lo que hubiera querido, fue su trayectoria en la categoría. El mexicano debutó en 2011 y ese mismo año tuvo su primer showrun con Sauber. En ese contexto, le dedicó unas a su yo del pasado.
"Que lo disfrute mucho más. Pasa muy rápido todo el tiempo. Estos momentos son irrepetibles y los quiero disfrutar muchísimo más, por todo lo que significa, por todo el esfuerzo que hace la gente. Eso para mí significa muchísimo motivación en mi carrera" añadió Pérez Mendoza, quien recordó que 300 Grandes Premios no es solo la carrera, es la preparación previa y el pasar tiempo lejos de casa.
¿Cómo le fue a Checo Pérez en su regreso a México?
El de este miércoles fue el segundo showrun de Checo en Reforma, después del de 2021 con Red Bull. A pesar del entusiasmo de la afición, a la cual complació con varias vueltas y algunas donas, su auto ‐un modelo adaptado de Fórmula 2‐ falló en un momento y se quedó parado frente al Ángel de la Independencia, justo al inicio de su segundo stint.
El tapatío lo resolvió bien y aprovechó para saludar a la gente e incluso regaló algunos autógrafos a quienes alcanzaron lugar en la primera fila. Tras ello, logró poner en marcha de nuevo el monoplaza y terminó su exhibición con un par de vueltas más en el recorrido, entre ovaciones y cánticos del 'Viejo Sabroso'.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)