Nadie puede negar que en ilusión, entusiasmo y esperanza, nadie supera a los mexicanos. Y Paseo de Reforma es el claro ejemplo de ello. La emblemática avenida de Ciudad de México pasó de cantar los goles de la Selección Mexicana en el mundial de futbol, a celebrar el regreso del hijo pródigo del automovilismo mexicano: Checo Pérez.
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Cadillac renueva al piloto mexicano Checo Pérez hasta 2029
Por primera vez en cinco años, el tapatío volvió a recorrer esta vialidad, con un Showrun especial para celebrar sus 300 Grandes Premios iniciados y sus 15 años en la Fórmula 1. Una cifra que se dice fácil, pero que pocos pilotos en la categoría presumen y que Pérez Mendoza festejará con su regreso al Autódromo Hermanos Rodríguez, el próximo domingo 1° de noviembre en el Gran Premio de México.
Así se vivió el Showrun 2026 de Checo Pérez
Al igual que Checo volvió a la Fórmula 1 de manera triunfal, como apuesta principal de la escudería debutante Cadillac, la ilusión regresó a los corazones de la afición desde que se confirmó la exhibición, primera de esta naturaleza para la escudería estadounidense. Y este miércoles 28 de octubre todos sus seguidores demostraron que el cariño por el tapatío nunca se esfumó.
A pesar del frío y la lluvia, algunas personas trasnocharon para alcanzar lugar, y los primeros asistentes ya estaban en su lugar desde las 6 de la mañana. Y alrededor de las 8, ya había una multitud considerable repartida en los dos puntos más emblemáticos del recorrido: la Diana Cazadora y del Ángel de la Independencia. En los alrededores, vendedores ambulantes ofrecían de todo: llaveros, San Checos, gorras, playeras, y hasta bolsas de mercado.
Para cuando faltaba media hora, los dos camellones a lado de Paseo de Reforma ya estaban llenos. Sin embargo, la gente seguía llegando, ya sin posibilidad de alcanzar lugar en primera fila, pero con la determinación de vivir esta experiencia. Mientras que unos pocos aprovecharon la visibilidad privilegiada en los edificios aledaños para ver desde un balcón.
A las 10 en punto, las autoridades de la Ciudad de México y del México GP salieron acompañadas de Checo Pérez, solo para impacientar más a los presentes, quienes tuvieron que esperar todavía más de 20 minutos. Finalmente, cuando el auto salió, el rugido del motor fue casi tan fuerte como el de los aficionados que se rindieron en porras y ovaciones para el piloto.
No faltaron las donas de Checo Pérez
Fue un auto de Fórmula 2 adaptado, y con neumático intermedio por la degradación, que Checo salió al circuito improvisado, en donde dio un primer stint de reconocimiento. Después de dos vueltas, el tapatío complació a la afición y realizó unas "donas" en la calle, primero frente al Ángel de la Independencia y luego en la fuente de la Diana Cazadora.
El aire se inundó con el olor de neumático quemado y el humo llegó hasta varios de los presentes, pero no se inmutaron: la posibilidad de estar cerca de su piloto favorito valió la pena. Con ello comenzaron los festejos del Gran Premio de México y de las 300 carreras iniciadas de Checo Pérez, quien después de un 2025 difícil, este año finalmente está de regreso en casa.

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