Senegal y Marruecos disputaron una caótica final de la Copa Africana de Naciones en enero y volvieron a pelear por el título el jueves —esta vez ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo, que espera un veredicto en cuestión de días.

Un partido turbulento, que provocó enfrentamientos violentos entre aficionados senegaleses y la policía marroquí, y unas consecuencias enormemente controvertidas se están volviendo a litigar en el máximo tribunal del deporte en Suiza, casi nueve meses después de que se disputó el partido n Rabat.

La autoridad de ese árbitro, Jean-Jacques Ndala, del Congo, podría ser decisiva para la apelación que presentó Senegal para recuperar el trofeo que le fue retirado posteriormente después de que los jugadores consiguieron una victoria 1-0 ante Marruecos en la prórroga.

El resultado fue revocado en marzo por un panel de apelaciones de la Confederación Africana de Futbol (CAF) y se convirtió en un triunfo por 3-0 para Marruecos. El argumento fue que el equipo de Senegal abandonó el campo en protesta por un penal concedido, lo que provocó un retraso de 15 minutos en el juego.

Confrontación entre jugadores de Senegal y Marruecos en la Final de la Copa Africana | AP

Los abogados y dirigentes de las federaciones de futbol de Senegal y Marruecos no hablaron con los medios al llegar a la audiencia de apelación de un día, programada para el jueves con tres jueces a puerta cerrada en la sede del TAS en Lausana, Suiza.

El director general del tribunal, Matthieu Reeb, le comentó a los periodistas que los jueces tienen intención de tomar una decisión “unos días después” para coronar por fin al campeón del futbol masculino africano.

“Sé que es una larga espera para los aficionados, unos meses después de la final. El calendario procesal se ha establecido con el acuerdo de las partes”, afirmó Reeb.

Los dirigentes de las federaciones de Senegal y Marruecos no asistieron a la audiencia, que coincide con una cumbre futbolística de la CAF de tres días en Cabo Verde a la que asiste el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.