El Día de Muertos 2026 es una de las celebraciones más importantes de México, pues representa el momento en que las familias recuerdan a sus seres queridos que fallecieron. De acuerdo con la tradición, durante el 1 y 2 de noviembre las almas regresan al mundo de los vivos para visitar sus hogares y disfrutar de los alimentos, bebidas y objetos que sus familiares prepararon en los altares.

Aunque ambas fechas forman parte de la misma celebración, no están dedicadas a los mismos difuntos. Según las costumbres más extendidas en México, el 1 de noviembre se recibe a las almas de los niños fallecidos, mientras que el 2 de noviembre corresponde a los adultos. Sin embargo, estas creencias pueden cambiar dependiendo de la comunidad y las tradiciones familiares.

¿Qué almas llegan el 1 de noviembre en Día de Muertos?

El domingo 1 de noviembre de 2026 se conmemora el Día de Todos los Santos, fecha que en gran parte de México se relaciona con la llegada de las almas de los niños, también conocidos como angelitos o muertos chiquitos. Se cree que los pequeños regresan temporalmente a sus hogares para reencontrarse con sus familiares, quienes preparan ofrendas especiales para recibirlos.

Durante esta jornada, muchas familias acostumbran colocar dulces, juguetes, leche, chocolate, frutas, pan de muerto y alimentos que disfrutaban los niños. También se incluyen fotografías, flores de cempasúchil y veladoras. A diferencia de las ofrendas dedicadas a los adultos, en algunos hogares se procura evitar alimentos demasiado condimentados o picantes.

En México, algunas familias visitan los panteones para adornar las tumbas y recordar a sus familiares./ Pixabay

¿Qué almas se reciben el 2 de noviembre?

El lunes 2 de noviembre de 2026 se celebra el Día de los Fieles Difuntos, dedicado principalmente a recordar a las personas fallecidas en edad adulta. Según la creencia popular, las almas de padres, abuelos, hermanos y otros familiares regresan para compartir simbólicamente con sus seres queridos los alimentos y bebidas que disfrutaban en vida.

En esta fecha, las ofrendas suelen incluir mole, tamales, arroz, pan de muerto, café, atole y las comidas favoritas de los difuntos. Algunas familias también colocan bebidas como cerveza, tequila o mezcal, además de objetos personales y fotografías. Es común visitar los panteones, limpiar las tumbas y adornarlas con flores como una manera de mantener vivo el recuerdo de quienes ya partieron.

Aunque el 1 y 2 de noviembre son las fechas principales, en algunas regiones de México las almas comienzan a llegar desde el 28 de octubre. Existen comunidades que dedican días específicos a quienes fallecieron en accidentes, a los niños que murieron sin ser bautizados y a otras ánimas. Incluso hay localidades donde los adultos son recibidos desde el 1 de noviembre, por lo que no existe un calendario único para todas las familias mexicanas.

Para despedir a las almas, algunas familias mantienen las ofrendas hasta la noche del 2 de noviembre, mientras que otras las retiran al día siguiente. El agua, las veladoras y los caminos de flores de cempasúchil tienen un significado especial dentro de estas costumbres, pues se cree que ayudan a los difuntos a encontrar el camino de regreso a casa y, posteriormente, a continuar su viaje al mundo de los muertos.

El 2 de noviembre se conmemora a los Fieles Difuntos y se recuerda a los adultos fallecidos./ Pixabay