Las protestas convocadas por jóvenes de la Generación Z en Alemania terminaron con escenas de violencia, saqueos y enfrentamientos con la policía durante la noche del sábado 31 de octubre. Aunque las movilizaciones comenzaron de manera mayormente pacífica en distintas ciudades, algunos grupos protagonizaron ataques contra comercios y fuerzas de seguridad.

Uno de los escenarios más afectados fue Fráncfort, donde manifestantes encapuchados rompieron escaparates y saquearon establecimientos, incluida una tienda de armas. Ante los disturbios, las autoridades desplegaron unidades antidisturbios, utilizaron cañones de agua y gas pimienta, y realizaron detenciones para recuperar el control de las calles.

Las protestas de la Generación Z en Alemania terminaron con disturbios en varias ciudades./Especial

¿Por qué protestó la Generación Z en Alemania?

Las movilizaciones fueron convocadas por el movimiento Gen Z regelt!, cuyo nombre puede traducirse como «La Generación Z se encarga». Las manifestaciones se realizaron en más de 30 ciudades y reunieron a miles de jóvenes que exigieron mayores inversiones en educación, mejores condiciones de vida y respuestas ante el aumento del costo de los productos y servicios.

Entre sus demandas también se encuentran el rechazo al servicio militar obligatorio, la preocupación por los recortes presupuestarios y la falta de recursos en escuelas y servicios sociales. Los participantes expresaron su inconformidad con la situación económica y las decisiones del gobierno encabezado por el canciller Friedrich Merz, con pancartas y consignas como «Merz debe irse». El movimiento convocante se desmarcó de los actos violentos.

Fráncfort fue uno de los puntos más afectados por los saqueos y enfrentamientos./Especial

En estas ciudades hubo saqueos y enfrentamientos con la policía

Los disturbios más graves ocurrieron en Fráncfort, donde grupos de jóvenes lanzaron piedras, fuegos artificiales y cócteles molotov contra los agentes. También rompieron los cristales de varios establecimientos comerciales y robaron mercancía de tiendas de ropa deportiva y perfumes. Una armería fue saqueada y dos armas fueron recuperadas posteriormente por las autoridades.

violencia también se extendió a Berlín, Hamburgo y Colonia. En la capital, algunos manifestantes lanzaron botellas y huevos, mientras que en Hamburgo levantaron barricadas y les prendieron fuego. En Colonia, la policía recurrió a cañones de agua para dispersar a grupos que lanzaban pirotecnia. Las autoridades reportaron agentes heridos y decenas de detenciones, mientras continúan las investigaciones para identificar a quienes participaron en los ataques.