El arranque de la NFL temporada 2026 es un dolor de cabeza para Drake Maye y los New England Patriots, registrando un dramático descenso en su rendimiento ofensivo apenas un año después de alcanzar el Super Bowl LX. En sus primeros tres compromisos de la presente campaña regular ha completado 51 de 80 pases para 585 yardas, sumando únicamente un pase de touchdown frente a seis intercepciones concedidas. Este arranque deja a los Patriots con marca de 1-2 y al pasador con un rating general de 58.6, cifra alarmantemente lejana a lo mostrado en su año de consagración.

La drástica caída contrasta radicalmente con lo vivido en la campaña 2025, donde Maye guió hasta la disputa del Vince Lombardi, acumulando 4,394 yardas, 31 pases de anotación y solo 8 intercepciones durante la fase regular, además de sumar seis anotaciones más por pase en la postemporada. En este inicio de 2026, la imprecisión aérea y los colapsos en la protección de pase, recibiendo ya 9 capturas en tres juegos.

La crisis de intercepciones y la falta de producción aérea

Semana 1 (Seattle): En la derrota 13-10 ante los Seahawks, Maye completó 23 de 33 envíos para 178 yardas, lanzando su único pase de anotación en lo que va de la campaña pero sufriendo 3 intercepciones y 3 capturas. Por la vía terrestre aportó 47 yardas en 7 acarreos.

Defensores de Seattle Seahawks celebrando jugada ante los Patriots | AP

Semana 2 (Pittsburgh): Durante la única victoria del equipo (20-3 frente a los Steelers), lanzó para 208 yardas (14/22 completados) sin pases de anotación y con una intercepción concedida, sumando 17 yardas por tierra.

Semana 3 (Jacksonville): En la estrepitosa caída 35-6 frente a los Jaguars, registró 14 de 25 pases completados para 199 yardas, sufriendo otras 2 intercepciones, 3 capturas y firmando su QBR (Total Quarterback Rating) más bajo del año con apenas 19.9 puntos.

Drake Maye en el partido de Semana 1 ante los Seahawks | AP

A sus 24 años, la tercera selección global del Draft 2024, necesita ajustar el rumbo de inmediato para evitar que el "efecto post Super Bowl" condicione el resto de la temporada regular para New England.