Efraín Juárez: el legado del entrenador en Pumas
El humo se convirtió en realidad: a falta de un anuncio oficial, Efraín Juárez dejó de ser entrenador de Universidad Nacional. El estratega mexicano terminó una etapa con Pumas tras más de un año en el banquillo auriazul, legado que será recordado por el regreso de la garra en los jugadores.
Desde su presentación con el conjunto auriazul el 2 de marzo de 2025, Efraín se caracterizó por ser siempre polémico, pero con el orgullo universitario bajo el brazo. Pese a que el estratega tuvo un Clausura y Apertura 2025 lejos de las expectativas, el primer semestre del 2026 se convirtió de ensueño para Pumas.
El legado de Efraín: el regreso de la garra
Citando a los filósofos que él siempre acostumbró a mencionar en entrevistas y conferencias de prensa, Aristóteles comentó lo siguiente: "la excelencia no es un acto, sino un hábito", algo que caracterizó a Universidad Nacional en el Clausura 2026.
El conjunto auriazul logró un liderato histórico, además de un récord de puntos en un solo semestre. Los dirigidos por Efraín Juárez consiguieron el primer lugar después de más de 10 años de no lograr dicho umbral.
Además, con Efraín Juárez en el banquillo, Pumas no sólo volvió a ser líder, sino que también regresó a una Final de Liga MX. Pese a que el resultado no fue el esperado, Universidad Nacional mostró algo que hace mucho no se veía en el Olímpico Universitario: garra.
Las polémicas de Efraín en el Clausura 2026
En el Clausura 2026, el mejor torneo que tuvo con Pumas, Efraín Juárez fue señalado nuevamente por sus gestos. En el encuentro de torneo regular ante Cruz Azul, su equipo empató con una desventaja de dos goles y con un jugador menos. Al finalizar el encuentro, el estratega gritó a las gradas del Olímpico Universitario que "aquí sobran huev*s", lo cual reafirmó en la conferencia de prensa.
Ese gesto fue sumamente criticado, con el argumento de que al representar a una institución como la Universidad Nacional Autónoma de México, esas acciones deberían estar prohibidas. Juárez tuvo que disculparse y aclarar que era una forma de señalar que esa es la ‘garra’ que representa al equipo.