Un estimado del 75% de los exjugadores de la NFL que fallecieron entre 2008 y 2023 padecían encefalopatía traumática crónica (CTE), la enfermedad neurodegenerativa cerebral vinculada a los deportes de alto impacto como el futbol americano, de acuerdo con un nuevo estudio dado a conocer este miércoles.
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La investigación, publicada en la revista JAMA Network Open por especialistas de la Universidad de Boston, Mass General Brigham y la Fundación Concussion & CTE, señaló que este trabajo representa el primer esfuerzo exhaustivo por parte de la comunidad científica para comprender la prevalencia real de la CTE entre exfutbolistas profesionales fallecidos. Cabe destacar que algunos de estos mismos investigadores publicaron en agosto pasado un documento donde calculaban que 1 de cada 4 exjugadores de la NFL que murieron entre 2016 y 2021 padecían este trastorno.
La enfermedad neurodegenerativa solo puede diagnosticarse de manera definitiva después de la muerte, aunque la investigación orientada a encontrar una prueba de detección en vida continúa en desarrollo.
Las advertencias del estudio y el análisis de cerebros donados
Los autores del análisis advirtieron que la estimación aplica únicamente a los jugadores de la NFL ya fallecidos y no constituye una predicción sobre la prevalencia de la CTE en deportistas que se encuentran con vida, ni aborda tampoco la situación en categorías universitarias o infantiles. Entre otras limitantes, se señaló que el estudio no detalla qué síntomas, de haber existido, se manifestaron en los atletas en relación con la patología.
La CTE se identifica por etapas que van de la I a la IV según su gravedad, y los síntomas a menudo no se manifiestan en las fases iniciales, según detallaron los científicos. "Muchos casos pudieron encontrarse en etapas tempranas al momento de la muerte y posiblemente estaban libres de síntomas", indicó el documento. Por su parte, Julia Gallini, autora principal del artículo, calificó el porcentaje estimado como "preocupante" y subrayó la urgencia de redoblar esfuerzos para apoyar a las familias y diagnosticar el padecimiento a tiempo.
Investigaciones previas sobre la CTE habían generado críticas debido a un sesgo de selección, ya que dependían exclusivamente de cerebros donados por deportistas que experimentaron síntomas en vida. Para superar este obstáculo, el nuevo estudio analizó 2,362 casos combinando datos de 396 jugadores cuyos cerebros fueron donados con los registros del Índice Nacional de Defunciones de 1,966 jugadores fallecidos que no realizaron dicha donación. El análisis arrojó que casi el 94% de los cerebros donados presentaban CTE, reflejando que, incluso tras ajustar las diferencias por donación cerebral, la tasa en exfutbolistas sigue siendo elevada.
Postura de la NFL y la Asociación de Jugadores
Ante la publicación de estos datos, la NFL emitió un comunicado en el que aseguró que la liga "se esfuerza continuamente por hacer que el juego sea más seguro, incluyendo la implementación de estrategias para reducir las conmociones cerebrales y los impactos en la cabeza", al tiempo que alentó a los exatletas a utilizar los recursos médicos disponibles.
En tanto, la Asociación de Jugadores de la NFL (NFLPA) reconoció la importancia del informe al señalar que este tipo de estudios "son fundamentales para mejorar nuestra comprensión sobre los impactos a largo plazo del futbol americano".

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