a sucesión de Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, volvió a generar preguntas sobre el futuro político del país, luego de que surgieran versiones sobre su estado de salud. Aunque no existe confirmación de que vaya a dejar el poder, la atención se centra en los familiares que podrían ocupar su lugar si muriera o quedara incapacitado para gobernar.

Entre los nombres que destacan están su hija Kim Ju-ae y su hermana Kim Yo-jong, dos figuras que han ganado relevancia por su cercanía con el mandatario. Sin embargo, el hermetismo del gobierno norcoreano impide conocer con certeza cómo se organizaría una transición de poder.

Kim Ju-ae, hija del mandatario, ha ganado protagonismo en ceremonias oficiales y actos militares./Especial

Kim Ju-ae, la hija de Kim Jong-un que podría convertirse en líder

Kim Ju-ae ha aparecido cada vez con mayor frecuencia junto a su padre en actos oficiales, ceremonias militares y presentaciones de armamento. Su presencia en estos eventos ha llamado la atención de analistas y servicios de inteligencia, que consideran que podría estar siendo preparada para continuar con el liderazgo de la familia Kim.

En febrero de 2026, el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur señaló que la joven había entrado en una etapa de designación como posible sucesora. La evaluación tomó en cuenta sus apariciones públicas y el papel que ha adquirido dentro de la imagen oficial del régimen. No obstante, las autoridades norcoreanas no han confirmado formalmente su nombramiento.

Uno de los principales factores de incertidumbre es su edad. Se estima que Kim Ju-ae tiene alrededor de 13 o 14 años, por lo que todavía sería demasiado joven para asumir el gobierno por sí sola. Además, se desconoce si Kim Jong-un tiene otros hijos que pudieran formar parte de los planes de sucesión.

Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, ocupa una posición influyente dentro del partido gobernante./Especial

Kim Yo-jong, la hermana que también podría asumir el poder

Otra figura clave es Kim Yo-jong, hermana del mandatario y una de las mujeres más influyentes dentro del gobierno norcoreano. Ha ocupado cargos importantes en el Partido del Trabajo de Corea y ha participado en asuntos políticos y diplomáticos, lo que la convierte en una posible figura de poder ante una transición inesperada.

A diferencia de Kim Ju-ae, su hermana cuenta con experiencia dentro de la estructura política del país. Por ello, algunos analistas consideran que podría desempeñar un papel importante si Kim Jong-un quedara incapacitado o si fuera necesario organizar una transición mientras se define quién encabezaría el gobierno.

También existe la posibilidad de que otros integrantes de la cúpula política y militar intervengan en el proceso. Corea del Norte no cuenta con un mecanismo público y claramente establecido que determine quién debe asumir el liderazgo tras la muerte del mandatario. Por ahora, Kim Ju-ae y Kim Yo-jong son las principales figuras mencionadas, pero no existe certeza sobre quién tomaría el poder.