La polémica tras una nueva edición del Clásico Regio Femenil no tardó en hacerse presente, esta vez enfocada en la infraestructura y las condiciones para la práctica del futbol. En conferencia de prensa posterior al encuentro, Amandine Miquel, directora técnica de Rayadas, alzó la voz de manera contundente para señalar el mal estado en el que se encontraba el terreno de juego del Estadio Universitario debido a la acumulación de lluvia y los problemas con el césped.
La estratega francesa no dudó en calificar el campo como un escenario de riesgo, admitiendo que las deficiencias del pasto le generaron temor por la salud de las deportistas de ambas escuadras, quienes ya arrastran un historial de dolencias físicas a lo largo de la temporada.
Para los dos equipos, lo veo un poco peligroso, con la lluvia y el pasto que ya no estaba en posición. Me dio bastante miedo, ya salimos con bastantes lesiones, pero aún más que lo que tenemos. Es igual para los dos equipos, no quiero utilizar eso como excusa. Es más, sí me dio un poco de miedo para la salud de las jugadoras
El balance del encuentro y la prioridad en la salud de las futbolistas
A pesar de la severa crítica hacia las condiciones del 'Volcán', la timonel albiazul enfatizó que sus palabras no buscan justificar el resultado deportivo obtenido en la cancha, sino poner sobre la mesa un problema estructural que afecta el desarrollo del torneo y pone en vulnerabilidad el físico de las protagonistas.
Las fuertes precipitaciones previas y el estado desprendido del pasto natural generaron zonas de alto riesgo para los apoyos y giros de las jugadoras. Con planteles mermados por las lesiones acumuladas en el semestre, la DT de la 'Pandilla' recalcó que la prioridad debe ser salvaguardar la integridad de los planteles profesionales.
Miquel reiteró que la problemática afectó por igual tanto a las jugadoras de Rayadas como a las de Tigres, manteniendo la mesura en el análisis táctico del compromiso.

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