La Justicia Deportiva de Brasil dictó una sanción de dos partidos de suspensión para Neymar, delantero de Santos, tras confirmarse su expulsión por taparse la boca mientras discutía con un rival durante un compromiso del Campeonato Brasileño. La medida fue impuesta por la segunda comisión disciplinaria del Tribunal Superior de la Justicia Deportiva, determinando que el dorsal '10' vulneró la normativa conocida como la 'Ley Vinícius', un reglamento implementado en los torneos brasileños que castiga directamente a los futbolistas que ocultan sus palabras con las manos en el terreno de juego.
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VIDEO: Neymar 'pierde la cabeza' y se lanza contra rival luego de lo expulsaron por taparse la boca
El incidente que desencadenó el castigo ocurrió antes de iniciar la segunda mitad del enfrentamiento de liga entre Santos y Bahía en el estadio Vila Belmiro (1-1). El exjugador del Barcelona sostenía un intercambio de palabras con el centrocampista rival Rodrigo Nestor, momento en el cual optó por taparse la boca para hablarle. Aunque el silbante principal aseguró no haber visto la acción en directo, la intervención del VAR alertó al cuerpo arbitral, derivando en la tarjeta roja directa para el atacante. Además, el informe arbitral señaló que, tras ser expulsado, el delantero corrió hacia el banquillo rival para encarar al jugador de Bahía, requiriendo la intervención de sus compañeros para evitar mayores altercados.
El debate legal: Entre la "pérdida de transparencia" y la defensa de bromas
Durante el juicio, el instructor del caso, Delmiro Campos, calificó la conducta del astro brasileño como un atentado directo contra el juego limpio, señalando que el gesto de "ocultar lo que se dice vulnera la transparencia de la competición y la ética deportiva". El funcionario argumentó que la intencionalidad y la conciencia de la prohibición eran incuestionables dentro de un contexto de fricción directa.
En contraparte, la defensa legal de Neymar intentó desestimar la aplicación de la norma. El abogado Marcelo Mendes argumentó ante el tribunal que el intercambio de palabras se dio en un tono de bromas y buen humor, negando que existiera animosidad o un conflicto hostil.
Asimismo, la defensa alegó que el jugador se llevó la mano a la boca de forma instintiva y que no todo gesto de esa naturaleza encaja estrictamente en los supuestos de la 'Ley Vini Jr.'. Ante la gravedad del debate, algunos miembros de la comisión disciplinaria evaluaron imponer una pena de hasta cuatro encuentros, aunque la postura mayoritaria concluyó en la suspensión de dos partidos para el referente de Santos.

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