¡No se llenó! Estadio Cuauhtémoc mostró huecos en las tribunas durante el México vs Ghana
El Estadio Cuauhtémoc quedó a deber con el lleno durante el México vs Ghana; aficionados no llenaron el inmueble que quedó con visibles huecos en gran parte de las tribunas, especialmente en las parte laterales mostrando las butacas en color azul.
Cabe mencionar que una de las cabeceras quedó protegida con una manta con una frase haciendo el llamado al no grito discriminatorio tras el castigo que impuso la FIFA a la Selección mexicana por el famoso acto dentro de los partidos del Tri.
Castigo de la FIFA
En el mismo comunicado sobre el castigo, la FMF explicó que se bloquearon algunos boletos para el partido ante Ghana, todo conforme a las disposiciones establecidas por el organismo rector del balompié en el mundo y las autoridades del Estadio Cuauhtémoc.
"La Federación Mexicana de Futbol reitera su compromiso con la erradicación de cualquier conducta discriminatoria en los estadios y hace un llamado a la afición para alentar con pasión y respeto, contribuyendo a que el futbol siga siendo un espacio familiar e incluyente para todos", sentencia el comunicado.
Ahora, la campaña llamada "La ola sí, el grito no", ha tomado mayor fuerza para no escuchar dicho mensaje de odio en los partidos del Tricolor en la Copa del Mundo. El conjunto mexicano comenzará su último ensayo de cara al Mundial ante su similar africano.
¿Cómo fueron los primeros minutos del partido?
Apenas comenzaba en el Estadio Cuauhtémoc y la Selección Mexicana ya hacía explotar de emoción a la afición. Apenas al minuto 3 del amistoso frente a Ghana, Brian Gutiérrez apareció con un auténtico golazo para abrir el marcador y encender el ambiente en Puebla.
El jugador del Rebaño aprovechó una desconcentración de la defensa africana y, sobre todo, una mala reubicación del guardameta rival tras una salida apresurada por la banda. La jugada parecía no representar demasiado peligro, pero Gutiérrez leyó perfectamente el momento y decidió intentar desde fuera del área.
Sin pensarlo dos veces, el mediocampista sacó un derechazo potente y colocado que tomó completamente desprevenido al arquero ghanés. El disparo viajó pegado al palo izquierdo y terminó incrustándose en el fondo de las redes, mientras el guardameta apenas alcanzó a lanzarse sin poder desviar el balón.