Dos entrenadores, dos filosofías y distintas maneras de buscar la victoria. Paulo Victor, quien formó parte del cuerpo técnico de André Jardine durante el histórico tricampeonato del América, habló sobre las diferencias entre aquel equipo y el que actualmente dirige Guillermo Almada, destacando las particularidades de cada uno.

En entrevista exclusiva con RÉCORD, el ahora entrenador de la Selección brasileña Sub 20 reconoció que le gusta la idea de juego del actual estratega azulcrema, principalmente por su apuesta agresiva que siempre lo ha caracterizado. Sin embargo, explicó que el camino que él siguió junto a Jardine estuvo enfocado a la adaptación según el rival y circunstancia.

"Me gusta mucho la idea de agresividad y la presión alta que ejerce todo el tiempo. Me gusta, es bueno de ver, Almada tiene esta idea ya muy aclarada, siempre jugó así y esto hay que valorarlo mucho porque se trata de un tema de convicción, de una idea clara que tiene y busca repetirla seguramente todos los días y en todos los partidos”, destacó del estratega uruguayo.

Guillermo Almada sufre por la derrota ante Pachuca | Imago7

La principal diferencia entre ambos proyectos, de acuerdo con Paulo Victor, estuvo en la versatilidad que buscaban desarrollar Jardine y él. El América del tricampeonato tenía una capacidad camaleónica de adaptarse dependiendo del rival y del momento del partido.

Nosotros fuimos por un camino de crear variantes, de sorprender a los rivales, de defender alto, defender medio, defender bajo. Buscar que los jugadores tuvieran la mínima noción de todas las alturas del juego

Esta filosofía fue precisamente una de las claves para conquistar tres campeonatos consecutivos , incluso con planteles prácticamente diferentes. El exauxiliar recordó que, cuando llegaron al América, encontraron una plantilla con un enorme potencial ofensivo, pero que podía ser predecible.

“Cuando llegamos encontramos un equipo que tenía mucho poder ofensivo de ataque, que hacía muchos goles, que ya sabía todos los caminos de atacar y atacaba muy bien. Hicimos ajustes de más equilibrio al equipo y sobre todo no tener solamente una forma de jugar”, recordó.

“Cuando tú tienes apenas una forma de jugar, el rival te estudia, sabes muchas veces cómo neutralizarte en partidos decisivos, y creo que creamos variantes importantes para cada momento, para cada torneo, para cada plantilla que tuvimos”, agregó.

Esa capacidad de adaptación cobró todavía más importancia durante el Apertura 2024, cuando la plantilla ya era muy diferente a la que había conseguido los primeros dos títulos. Lejos de aferrarse a una idea, el cuerpo técnico tuvo que ajustar su propuesta a las características de los futbolistas disponibles.

André Jardine, en partido con América | MEXSPORT

“Esta es un arte que el entrenador y el cuerpo técnico tienen que saber: adaptar su idea a los jugadores que tienen. Creo que esto fue clave para el tricampeonato, jugar de diferentes formas y sorprender a los rivales en partidos decisivos”, finalizó.

Uno de los ejemplos más claros de esa habilidad de sorprender ocurrió durante las Semifinales ante Cruz Azul, cuando Richard Sánchez apareció como titular luego de varios partidos sin jugar, pero Jardine decidió recurrir a él en un momento determinante. Una apuesta que terminó dándoles el título.