El Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) no perdió el control de sus operaciones tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”. A casi ocho meses del abatimiento de su fundador, un informe de Estados Unidos reveló que la organización criminal consiguió mantenerse activa en distintas regiones de México, aunque las acciones de las autoridades habrían comenzado a afectar su capacidad para expandirse y enfrentar a otros grupos delictivos.
La evaluación fue elaborada por el Consejo Asesor de Seguridad en el Exterior (OSAC), integrado por especialistas del sector público y privado y coordinado por el Departamento de Estado estadounidense. El documento analiza los movimientos del grupo criminal desde el 22 de febrero de 2026, cuando “El Mencho” fue abatido durante un operativo de fuerzas federales mexicanas en Tapalpa, Jalisco.
Uno de los aspectos que destaca el reporte es que el CJNG logró evitar una confrontación interna de grandes proporciones después de perder a su principal dirigente. Sin embargo, los especialistas consideran que la continuidad de sus actividades no significa que conserve toda su fuerza, pues existen indicios de un desgaste que podría limitar sus operaciones frente a organizaciones rivales.
¿Cómo logró sobrevivir el CJNG a la muerte de ‘El Mencho’?
De acuerdo con el análisis estadounidense, parte de la estabilidad del grupo criminal estaría relacionada con su forma de operar en diferentes zonas del país. El CJNG cuenta con estructuras regionales que mantienen cierto margen de funcionamiento, lo que habría permitido continuar con sus actividades sin depender completamente de las decisiones de un solo dirigente.
En esta reorganización aparece Juan Carlos Valencia González, alias “R3”, hijastro de Nemesio Oseguera Cervantes, a quien autoridades estadounidenses identifican como el sucesor de su fundador. Su llegada al mando habría contribuido a mantener la coordinación entre las distintas células de la organización, aunque el alcance real de su control continúa siendo materia de análisis.
El informe también señala que, después del operativo de febrero, no se han identificado nuevas ofensivas de gran escala ni avances territoriales importantes por parte del cártel. Para los especialistas, esta situación podría reflejar que las acciones de seguridad han comenzado a reducir su capacidad para imponerse ante otros grupos criminales.
Pese a ello, algunas actividades violentas continuaron durante los meses posteriores a la muerte de “El Mencho”. Entre ellas destacan los ataques con drones en Michoacán, así como el presunto respaldo del CJNG a Los Chapitos en el enfrentamiento que mantienen contra Los Mayos, dos facciones del Cártel de Sinaloa.
La evaluación estadounidense contrasta parcialmente con lo señalado en junio por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien reconoció que el CJNG atravesaba un proceso de división en facciones regionales. No obstante, explicó que esa reorganización no había provocado una escalada generalizada de violencia debido a la distribución territorial de sus mandos.
Detenciones, drones e inteligencia artificial: los nuevos desafíos del CJNG
Las operaciones de seguridad también han alcanzado a integrantes considerados importantes dentro de la organización. Entre las capturas registradas durante 2026 se encuentran Audías Flores Silva, alias “El Jardinero”, y Ramón Ángel Álvarez Ayala, conocido como “El R1”, identificados por las autoridades como presuntos operadores del grupo criminal.
A estas detenciones se suma un operativo realizado en agosto de 2026 en Hidalgo, Jalisco y Michoacán, donde fueron capturadas 32 personas presuntamente relacionadas con una célula encabezada por Heraclio Guerrero Martínez, alias “Tío Lako”. Las acciones forman parte de los esfuerzos para afectar la estructura regional y las redes operativas del cártel.
Otro de los golpes ocurrió el 6 de octubre de 2026, cuando las autoridades mexicanas anunciaron la captura de Iván Cazarín Molina, alias “El Tanque”, señalado como presunto líder regional del CJNG con operaciones en Veracruz, Oaxaca, Tabasco y Puebla. Su detención se realizó en Zapopan, Jalisco, como parte de las investigaciones contra la organización.
Además de las capturas, el documento estadounidense reconoce que México y Estados Unidos han logrado congelar cuentas bancarias y activos relacionados con personas vinculadas al grupo criminal, con la intención de reducir los recursos utilizados para sostener sus actividades ilícitas.
Sin embargo, el CJNG ha demostrado ser “altamente adaptable”, según la evaluación de la OSAC. Los especialistas destacan que la organización ha ampliado sus fuentes de ingresos mediante actividades relacionadas con el narcotráfico, la producción de drogas sintéticas y el robo de combustible, lo que le ha permitido mantener operaciones pese a la presión de las autoridades.

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