El FC Porto firmó una noche inolvidable en el Estadio do Dragão tras conseguir su primera victoria de la temporada en la fase de liga de la UEFA Champions League 2026-2027. El conjunto portugués mostró su versión más dominante para venir de atrás y golear 4-1 al Napoli, un encuentro donde el delantero mexicano Santiago Giménez ingresó en la segunda mitad y fue determinante al brindar una brillante asistencia de gol.

El compromiso arrancó con alta intensidad. Tras un gol anulado por fuera de juego al veterano Pepe, las Águilas abrieron el marcador al minuto 11 gracias a un potente cabezazo de Jan Bednarek tras un tiro de esquina. El conjunto italiano intentó reaccionar e incluso Kevin De Bruyne vio puerta, pero su anotación también fue invalidada por posición adelantada. Pese a ello, el empate del Napoli cayó al 43 por conducto de Scott McTominay, quien fusiló la escuadra izquierda tras un atajadón previo de Diogo Costa ante Rasmus Højlund.

Festejo de Jan Bednarek l AP

Santi Giménez entra a la cancha y destraba la victoria para el Porto

Para la parte complementaria, el trámite del partido dio un giro absoluto con la insistencia del Porto y las modificaciones desde el banquillo. Tras avisos de Pablo Rosario y un remate de Bednarek al travesaño, la entrada de Santiago Giménez le dio frescura al ataque local. Apenas cuatro minutos después de ingresar al terreno de juego, el 'Bebote' conectó con Gabri Veiga, sirviéndole una asistencia magistral para que el español definiera entre las piernas del guardameta Alex Meret y pusiera el 2-1 parcial.

A partir de esa anotación, la estructura del Napoli colapsó por completo ante la presión portuguesa. Un descuido defensivo de la zaga visitante permitió a Jakub Kiwior rematar de cabeza hacia el poste inferior izquierdo al minuto 80 para colocar el 3-1, liquidando anímicamente al cuadro italiano.

Festejo de Napoli ante Porto l AP

Goleada consumada ante el Napoli en la Champions League

La pesadilla para el equipo de Allegri empeoró en los minutos finales tras la expulsión con tarjeta roja directa a Rafa Marín, quien derribó a Samu Omorodion en una ocasión manifiesta de gol dentro del área. El propio Samu se encargó de cobrar la pena máxima de forma impecable para firmar el 4-1 definitivo, sellando tres puntos de oro para el Porto en su lucha por escalar posiciones dentro de la clasificación europea.