La temporada de influenza en México comienza habitualmente en octubre y se extiende hasta marzo, pero hasta este 8 de octubre de 2026 no se ha confirmado que los contagios se hayan adelantado. Lo que sí está previsto es la llegada de 56 frentes fríos al país durante los próximos meses, una cantidad superior al promedio histórico que ha despertado dudas sobre los posibles efectos de las bajas temperaturas en la salud de la población.
Con el cambio de estación también regresan los estornudos, la tos y las molestias de garganta que muchas personas suelen atribuir al clima. El problema es que no siempre se trata de un simple resfriado, pues durante esta época circulan distintos virus respiratorios que pueden provocar desde malestares leves hasta enfermedades que requieren atención hospitalaria, especialmente entre quienes tienen problemas de salud previos.
Aunque se acostumbra relacionar directamente el frío con la influenza, las bajas temperaturas no provocan por sí mismas la enfermedad. El contagio ocurre por la transmisión del virus entre personas, mientras que factores como permanecer durante más tiempo en espacios cerrados, la ventilación insuficiente y el contacto cercano pueden facilitar su propagación. Por ello, una temporada con más frentes fríos no necesariamente significa que habrá más contagios.
¿Cómo saber si tienes influenza y cuáles son los síntomas de alerta?
Una de las principales características de la influenza estacional es que las molestias pueden aparecer de manera repentina. Una persona puede sentirse bien durante buena parte del día y, horas después, comenzar con fiebre elevada, dolor muscular, cansancio intenso y dolor de cabeza, síntomas que suelen ser más fuertes que los de un resfriado común.
De acuerdo con la Secretaría de Salud, entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran fiebre superior a 38 grados, tos, escurrimiento nasal, dolor de garganta, debilidad, irritación en los ojos y molestias en músculos y articulaciones. Algunas personas también pueden presentar diarrea, aunque este síntoma no aparece en todos los casos.
Otro dato importante es que las molestias no necesariamente comienzan inmediatamente después del contagio. La dependencia explica que el periodo de incubación es de aproximadamente dos días, mientras que la recuperación suele ocurrir en una o dos semanas. Sin embargo, la tos y el cansancio pueden permanecer durante más tiempo, incluso después de que desaparece la fiebre.
Hay señales que no deben pasarse por alto. Si una persona presenta dificultad para respirar, dolor en el pecho, confusión, somnolencia intensa o un deterioro importante de su estado de salud, debe acudir de inmediato a recibir atención médica. La influenza puede ocasionar complicaciones como neumonía, por lo que tampoco se recomienda automedicarse ni esperar varios días cuando las molestias son graves.
El riesgo es mayor para mujeres embarazadas, adultos mayores, niños pequeños y personas con diabetes, enfermedades cardiacas o pulmonares, obesidad mórbida o inmunodeficiencias. En estos casos, la atención temprana es especialmente importante, ya que una infección respiratoria puede agravar padecimientos existentes y aumentar la posibilidad de hospitalización.
México tendrá 56 frentes fríos: ¿qué relación tienen con la temporada de influenza?
Mientras las autoridades sanitarias dan seguimiento a las enfermedades respiratorias, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) presentó un pronóstico que anticipa una temporada con mayor actividad de sistemas frontales. Para el periodo 2026-2027 se esperan 56 frentes fríos, cuando el promedio climatológico de 1990 a 2020 es de 50, lo que representa seis sistemas adicionales.
De acuerdo con la Comisión Nacional del Agua (Conagua), durante octubre podrían ingresar siete frentes fríos, mientras que para noviembre se contemplan ocho. La mayor actividad se concentraría entre noviembre y febrero, periodo en el que se pronostican aproximadamente 32 sistemas, capaces de generar descensos de temperatura, vientos fuertes y cambios importantes en las condiciones meteorológicas de distintas regiones.
Sin embargo, el número de frentes fríos no sirve para calcular cuántas personas enfermarán de influenza. Para conocer el comportamiento real de los contagios es necesario revisar los reportes epidemiológicos de la Secretaría de Salud, que permiten identificar la circulación de los diferentes virus respiratorios y detectar cambios en su comportamiento.
Ante este panorama, una de las medidas más importantes es la vacunación contra la influenza, especialmente entre la población con mayor posibilidad de desarrollar complicaciones. Para la temporada invernal 2026-2027, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia) publicó en septiembre los lineamientos correspondientes a la campaña, con el objetivo de orientar las acciones preventivas del sector salud.
También hay medidas sencillas que pueden ayudar a reducir los contagios, como lavarse las manos frecuentemente, mantener ventiladas las habitaciones, cubrirse al toser o estornudar y evitar el contacto cercano con personas enfermas. Si alguien presenta síntomas respiratorios, es recomendable limitar el contacto con otras personas y solicitar atención médica cuando sea necesario.

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