Sergio Pérez terminó en el puesto 15 del Gran Premio de Azerbaiyán y nuevamente se quedó fuera de la zona de puntos, pero el resultado no impidió que el mexicano terminara satisfecho con las sensaciones que le dejó su monoplaza.
Checo destacó especialmente la forma en que logró llevar el auto al límite durante el fin de semana, incluso frente a rivales que contaban con monoplazas considerablemente más rápidos en las calles de Bakú.
Checo destaca el rendimiento de su auto
Después de completar la carrera, Pérez aseguró que el fin de semana en Azerbaiyán estuvo entre sus mejores desde su regreso a la Fórmula 1, al considerar que consiguió extraer prácticamente todo el potencial disponible de su monoplaza.
Para ser honesto, ha sido uno de mis mejores fines de semana en Bakú, logré sacar el 150% de este auto
El mexicano explicó que durante la carrera tuvo que competir contra pilotos cuyos autos tenían una diferencia importante de velocidad, pero consiguió mantenerse cerca de ellos y pelear durante buena parte de la competencia.
“Estábamos luchando contra autos que son un segundo o dos segundos más rápidos que nosotros. Cuando veo los autos con los que estaba peleando, eran mucho más veloces y aún así pudimos quedarnos con ellos durante la carrera”, indicó.
Una carrera al límite para Pérez
Pérez también habló sobre la exigencia que representó manejar su Cadillac en las calles de Bakú, un circuito en el que cualquier pequeño error puede terminar contra los muros que rodean la pista.
“La forma en que sentí que estaba manejando, si algo salía mal en cualquier curva lo habría estampado contra el muro. Así que cuando haces una carrera como esta, te sientes realmente orgulloso", declaró.
Aunque el puesto 15 volvió a dejarlo sin unidades en el campeonato, Checo encontró aspectos positivos en el comportamiento del monoplaza y en su propia actuación durante una carrera particularmente exigente.

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