El trabajo infantil sigue siendo una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes en México. Durante 2025, alrededor de 3.5 millones de personas de entre cinco y 17 años formaron parte de alguna modalidad de trabajo infantil, lo que representa 12.6% de la población nacional de ese grupo de edad, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Nacional de Trabajo Infantil (ENTI), presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Aunque la cifra representa una ligera disminución frente a 2022, cuando se contabilizaron 3.7 millones de menores, el fenómeno continúa afectando a más de tres millones de personas. En términos absolutos, las niñas pasaron de 1.5 a 1.4 millones, mientras que los niños disminuyeron de 2.2 a 2.1 millones entre ambas mediciones.

El trabajo infantil sigue siendo una realidad para millones de niñas, niños y adolescentes en México / Magnific

¿Cuántos niños realizan trabajos no permitidos en México?

La ENTI reveló que alrededor de 1.8 millones de niñas, niños y adolescentes se encontraban en una ocupación no permitida durante 2025, es decir, realizaban actividades por debajo de la edad mínima legal o desempeñaban trabajos considerados peligrosos.

La cifra también muestra una reducción frente a 2022, cuando se habían registrado 2.1 millones de menores en este tipo de ocupaciones. Sin embargo, los quehaceres domésticos realizados en condiciones no adecuadas se mantuvieron en alrededor de 1.9 millones, lo que confirma que el problema no se limita únicamente al empleo remunerado.

Uno de los datos que más llama la atención tiene que ver con la relación entre trabajo y educación. Entre los menores que no asistían a la escuela, la tasa de ocupación no permitida llegó a 49.1%, mientras que entre quienes sí acudían a clases fue de apenas 4.6%.

Durante 2025, alrededor de 3.5 millones de personas de entre cinco y 17 años formaron parte de alguna modalidad de trabajo infantil / Magnific

Guerrero y Oaxaca tienen las tasas más altas

El trabajo infantil tampoco se distribuye de manera uniforme en todo el país. Estados como Guerrero, Oaxaca, Chiapas y Tabasco registraron niveles superiores al promedio nacional, lo que refleja una mayor incidencia del fenómeno en determinadas regiones.

Tan sólo Guerrero alcanzó una tasa de ocupación no permitida de 13.9%, mientras que Oaxaca reportó 12.1%. En contraste, entidades como Baja California y Sinaloa registraron tasas considerablemente menores, de 2.3% y 2.6%, respectivamente.

Estas diferencias muestran que las condiciones económicas, sociales y laborales de cada región influyen directamente en la participación de menores de edad dentro de actividades productivas.

Las niñas pasaron de 1.5 a 1.4 millones, mientras que los niños disminuyeron de 2.2 a 2.1 millones entre ambas mediciones / Magnific

Agricultura, servicios y comercio concentran el trabajo infantil

La ocupación no permitida se concentra principalmente en tres sectores. El agropecuario agrupó 27.7%, seguido por los servicios con 27.3% y el comercio con 24.5%.

Las diferencias por sexo también resultan importantes. En el sector agropecuario, la participación fue de 33.2% entre los niños y 14.1% entre las niñas, una diferencia de 19.1 puntos porcentuales. En construcción, las proporciones fueron de 9.7% para los niños y apenas 0.1% para las niñas.

El panorama cambia en comercio y servicios. En el primero, la participación fue de 34.6% entre las niñas y 20.4% entre los niños, mientras que en servicios las proporciones alcanzaron 35.3% para las niñas y 24.1% para los niños.

Uno de cada tres menores no recibe pago

Otro de los datos más relevantes de la ENTI es la manera en que se distribuye el tipo de trabajo realizado por la población infantil y adolescente.

Durante 2025, 56.9% de quienes se encontraban en una ocupación no permitida realizaban trabajo subordinado y remunerado, mientras que 35% trabajaba sin recibir ningún pago, lo que equivale a más de uno de cada tres menores en esta condición. El restante 8% trabajaba por cuenta propia.

En cuanto a ingresos, 52.9% percibió hasta un salario mínimo, mientras que 36.2% no recibió ingresos. Sólo 7.6% obtuvo más de uno y hasta dos salarios mínimos y apenas 0.5% percibió más de dos salarios mínimos.

¿Por qué trabajan niñas, niños y adolescentes?

Las razones detrás del trabajo infantil son diversas y no siempre están relacionadas únicamente con una necesidad económica inmediata. El principal motivo reportado fue por gusto o sólo por ayudar, con 30.6% del total. En segundo lugar aparece la necesidad de pagar la escuela o cubrir gastos personales, con 22.4%.

También se mencionaron el pago de deudas, no estudiar u otras razones, con 15.2%, así como el deseo de aprender un oficio, con 14.9%. Además, 9.8% señaló que su trabajo era necesario dentro del hogar y 6.6% indicó que su familia necesitaba directamente de su aportación económica.

Hogares con trabajo infantil enfrentan graves problemas económicos

La ENTI también identificó una relación entre el trabajo infantil y las dificultades económicas que atraviesan las familias. Durante 2025, 83.3% de los hogares con población en trabajo infantil reportó al menos un problema grave o muy grave durante los tres años previos.

El inconveniente señalado con mayor frecuencia fue el aumento en los precios de los alimentos, mencionado por 48.4% de los hogares. Le siguieron la pérdida de ingresos por trabajo remunerado, con 13.9%, y la sequía o falta de lluvias, con 9.4%.

También se reportaron problemas relacionados con la salud. Una enfermedad grave o accidente de algún integrante del hogar afectó a 15.7% de las familias con menores en ocupación no permitida. La inseguridad o violencia fue señalada como un problema grave o muy grave por 9% de estos hogares.