El paso del huracán Polo por Sonora no solamente dejó afectaciones en viviendas, carreteras y servicios básicos, también alcanzó a uno de los puntos importantes de la industria porcina de la entidad. Las fuertes lluvias provocaron la inundación del rastro Tipo Inspección Federal (TIF) de Grupo Kowi, ubicado en Navojoa, situación que obligó a detener sus operaciones y mantiene bajo presión a productores que ahora buscan salvaguardar a los animales que permanecen dentro de las instalaciones.
La emergencia adquiere mayor dimensión debido a la capacidad de esta instalación. De acuerdo con la Unión Ganadera Regional de Porcicultores de Sonora (UGRPS), en el rastro se sacrifican diariamente alrededor de 2 mil 500 cerdos, tanto de Grupo Kowi como de socios y otros productores de la región, mientras aproximadamente 2 mil 700 empleos directos dependen de sus actividades. Tras la inundación, la planta permanece fuera de funcionamiento y sin suministro de energía eléctrica.
&format=webp)
Huracán Polo causa estragos en Baja California Sur; hay muertos y desaparecidos
¿Qué pasó con los cerdos del rastro de Navojoa?
Cuando ocurrió la emergencia había cerdos vivos dentro de las instalaciones que necesitaban ser desalojados, mientras las condiciones impedían continuar con el proceso normal de sacrificio. La prioridad para los productores pasó entonces a ser recuperar los accesos y generar las condiciones necesarias para sacar de forma segura a los animales que quedaron dentro del complejo.
La suspensión representa un problema que va más allá de los ejemplares que se encontraban en la planta en ese momento. Cada día que el rastro permanece detenido se acumulan animales en las unidades de producción que normalmente serían enviados a sacrificio, generando presión adicional sobre las granjas y obligando a los porcicultores a buscar alternativas temporales.
La contingencia también alcanzó áreas de procesamiento, cuartos fríos, andenes y oficinas, mientras el agua y la falta de electricidad mantienen detenido el complejo. La Unión Ganadera ha señalado que no es posible reactivar el sacrificio mientras continúen esas condiciones.
¿Qué pasará con las 3 mil toneladas de carne?
Otro de los puntos que genera preocupación es la situación de aproximadamente 3 mil toneladas de carne almacenada, cuya condición deberá determinarse mediante las revisiones sanitarias y técnicas correspondientes después de la inundación y las afectaciones al suministro eléctrico.
Esto significa que no puede darse por perdida automáticamente toda la carne almacenada. Será necesario establecer si las condiciones de conservación y refrigeración se mantuvieron dentro de los parámetros necesarios y determinar qué producto, en su caso, sufrió afectaciones.
La evaluación resulta particularmente importante porque una planta TIF debe cumplir controles sanitarios para garantizar que los productos destinados al consumo reúnan las condiciones correspondientes antes de regresar a la cadena comercial.
Opormex pide ayuda para enfrentar la emergencia
Ante la dimensión del problema, la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) se declaró en alerta y planteó la necesidad de coordinar acciones con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), la Unión Ganadera Regional de Porcicultores de Sonora y Grupo Kowi para atender las consecuencias de la emergencia.
Entre las acciones prioritarias se encuentra retirar el agua acumulada, recuperar de manera segura el suministro eléctrico, restablecer los accesos y realizar labores de limpieza y evaluación de las instalaciones antes de pensar en reanudar las actividades productivas.
También se planteó solicitar la participación del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) para establecer las medidas sanitarias que deberán cumplirse después de que las instalaciones estuvieron expuestas a la inundación.
¿Qué pasará con los cerdos mientras el rastro permanece cerrado?
Una de las preocupaciones del sector es encontrar sitios alternativos donde puedan procesarse temporalmente los animales. El rastro de Grupo Kowi recibe diariamente alrededor de 2 mil 500 cerdos, por lo que mantener detenida la operación durante varios días podría generar una acumulación importante en las granjas.
Por esa razón, entre las alternativas planteadas está identificar instalaciones autorizadas que puedan utilizarse temporalmente para el sacrificio de ganado porcino, mientras avanzan los trabajos de recuperación en Navojoa.
La interrupción prolongada podría afectar también la comercialización y los ingresos de los productores, especialmente si las granjas deben mantener durante más tiempo animales que ya estaban programados para salir hacia el rastro.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)