El invicto acabó, la mejor marca de un equipo de la MLB en más de 35 años vio su fin con la derrota de los Rays ante los Blue Jays este viernes. El equipo de la bahía se quedó cerca de imponer un récord en la era moderna, sin embargo, su inicio de 13-0 quedó igualado con el de los Brewers y Braves en la época de los 80’s.

Drew Rasmussen había sido el lanzador más seguro para los de la bahía con dos salidas, dos victorias y cero carreras limpias, por lo que fue el elegido para subirse a la lomita en este partido en el que estaba en juego algo histórico.

George Springer fue el primero en el orden al bat para Toronto y rápidamente consiguió abrir la cuenta con un bambinazo por todo lo alto entre el jardín izquierdo y derecho. En la parte baja de la segunda entrada, Bo Bichette conectó un doble remolcador con el que los Blue Jays sumaban su segunda carrera.

Los Rays lograron despertar con un sencillo de Luke Raley que impulsó a Brandon Lowe y quitara el cero de la pizarra en el cuarto periodo, pero al ambiente hostil y la situación del encuentro no permitía que Drew lanzara de la misma manera y a su salida en la parte baja del quinto asalto dejó las bases llenas de herencia para Colin Poche.