La Ciudad de México tendrá el transporte por cable urbano más largo del mundo en 2028. Se trata de la Línea 5 del Cablebús, que recorrerá 15.2 kilómetros, atravesará tres alcaldías y se conectará con dos líneas del Metro.
El proyecto fue adjudicado a Doppelmayr México, empresa que anunció el pasado miércoles fue elegida por el Gobierno capitalino para diseñar, construir y operar la nueva línea. La obra está pensada para conectar zonas altas de difícil acceso en el surponiente de la ciudad, facilitando el traslado hacia estaciones clave del Metro.

La jefa de Gobierno, Clara Brugada, había presentado el plan original en junio de 2025, pero la firma constructora informó que hubo cambios en el número de estaciones y el recorrido, ampliando el alcance del proyecto.
Así será la ruta del Cablebús más largo del mundo
La línea troncal del nuevo Cablebús iniciará en El Oyamel (Magdalena Contreras) y terminará en la estación Mixcoac (Benito Juárez), donde conectará con las líneas 7 y 12 del Metro. Además, tendrá una antena que partirá desde San Bartolo Ameyalco (Álvaro Obregón) y se unirá a través de la estación El Tanque.

El proyecto contempla 12 estaciones en total:
- Línea troncal (10 estaciones): El Oyamel, Oasis, Atacaxco, El Tanque, Glaciar, La Cuesta, Martinica, Santa Lucía, Mixcoac y una estación adicional aún no nombrada.
- Antena (2 estaciones): Lomas de la Era y San Bartolo Ameyalco.
Un gigante de la movilidad: cifras de la Línea 5
Con 15.2 kilómetros, esta línea superará a todas las existentes:
- Línea 1: 9.2 km
- Línea 2: 10.6 km
- Línea 3: 5.5 km
- Línea 4 (en construcción): 11.1 km
Además, contará con 114 torres a lo largo de su trayecto y 462 cabinas, cada una con capacidad para 10 personas. Se prevé que movilice hasta 3 mil pasajeros por hora por sentido.

¿Cuándo estará lista?
La inauguración está programada para 2028, y se estima una inversión pública de 7 mil 900 millones de pesos.
El secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, explicó en 2025 que el tiempo estimado de recorrido será de entre 30 y 40 minutos, reduciendo hasta un 50% los traslados desde zonas altas como Cuajimalpa y Álvaro Obregón hacia el Metro Mixcoac.

En cuanto a los beneficios, Doppelmayr aseguró: “Requiere costos significativamente menores de liberación del derecho de vía, ya que no depende de infraestructura en superficie y cuenta con una huella mínima, reduciendo su impacto urbano”.
Y agregaron: “Garantiza operación estable bajo condiciones meteorológicas complejas, así como viajes cómodos con accesibilidad universal, sistemas de seguridad y monitoreo, además de menor impacto ambiental”.





