Estamos en la sexta semana del año, es el momento crítico en el que las metas planteadas al inicio del mismo, requieren de perseverancia. Este es el tiempo oportuno para medir y revisar lo logrado en este mes y medio; ya sea como deportistas, profesionistas o en cualquier área de nuestras vidas.
¿Cómo podemos fortalecer la perseverancia? Quiero proponer tres variables que podemos utilizar para mantener la ruta. La primera es la visión de nosotros a futuro, el continuar conectados con nuestro firme deseo de estar en una situación de vida diferente; reconocer de forma positiva lo que hasta ahora hemos ya logrado. Este sentimiento de apreciación hacia lo bien hecho puede servir como impulso anímico a continuar en el esfuerzo de la meta. Lo contrario a ello sería la resignación que afecta nuestra autoestima y las creencias de lo que somos o no capaces.
La segunda tiene que ver con mantener la fortaleza mental, reconocer que no hemos llegado aún. No nos sumaremos a la gran cantidad de personas que se plantearon metas en enero y ya las han abandonado. Para que la fortaleza mental continúe, también puede ser útil el reunirnos con otros que están intentando cambios o metas similares y ritualizar; es decir, verbalizar y renovar el compromiso de lo que se quiere. No caer en la tentación de decir: “¡Bueno, se hizo lo que se pudo!” Retomemos o mantengamos el rumbo, es el momento preciso de perseverar, de sentirnos triunfadores.
La tercera variable a considerar es que las acciones que nos acercan a la meta que intentamos tendrían que convertirse en hábitos, en una forma de vida. Si esto ha ocurrido, significa que estamos aprendiendo a comer mejor, ahorrar dinero, hacer ejercicio, estudiar, practicar nuestro deporte o cualquiera que haya sido la meta planteada. Si podemos considerar que estamos creando nuevos hábitos, debería costarnos menos trabajo y disponer de rigor para nuevas metas. Si el hábito no se ha construido después de seis semanas y sufrimos de tanto esfuerzo invertido, hay que explorar la estrategia utilizada y buscar alguna otra. Vamos a requerir nuevamente de autodisciplina. Es el momento crítico de cambio, por ello se requiere de un segundo esfuerzo que muchos ya no están dispuestos a pagar y por eso fracasan. Intentar con una estrategia diferente, pero no desistir. Quizá un cambio de dieta o del tiempo asignado a una actividad. En ese caso, también podría ser una alternativa el conseguir a algún experto en el tema que nos pueda asesorar. No todo es el esfuerzo, también hay técnica en cualquiera de las metas planteadas.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR: ¿DE QUIÉN ES EL PROBLEMA?
Estimados lectores, momento de perseverar, de continuar con nuestra visión de futuro y con la fuerza interior para dominar la voluntad, encontrar las estrategias adecuadas y cumplir nuestros propósitos.
“Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito”.




