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Opinión

Alejandro Molina Bortoni

Experto en psicología y desarrollo humano que trabajó con la Selección Mexicana durante el proceso de Ricardo La Volpe. Molina llevará los lectores todo lo relacionado a la psicología y el deporte.

¿O nos partimos la madre o nos vamos?

2021-03-18 | ALEJANDRO MOLINA
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Tras la derrota 0-3 de Guadalajara en el Clásico con el América, se cimbraron las cosas y Ricardo Peláez declaró: "O nos partimos la madre o no vamos a seguir en Chivas". Dejó claro que aquel jugador que no "se rompa el alma" no tendrá cabida en el club.

Adicionalmente, el Pollo Briseño del Guadalajara había declarado contra el Club América previo al Clásico Nacional asegurando que no tenían identidad. “Nosotros tenemos una identidad, sólo jugamos con mexicanos y ellos pueden traer futbolistas de cualquier parte del mundo, pero tener la grandeza, ser de los clubes más ganadores, el que más afición tiene y más playeras vende, eso es mucho más que un título de diferencia. No estamos a la par, somos mucho más grandes que el América, ellos no tienen identidad".

Son dos las reflexiones que quiero compartir el día de hoy. La primera, sobre la importancia de respetar al rival, de hablar en la cancha, de no minimizar jamás al oponente, ni hablar desde el ego. Ha pagado con grandes críticas esta declaración y con las celebraciones al estilo de Cuauhtémoc Blanco por parte de Henry Martín, quien logró dos goles en el partido.

La segunda, el tratar de descifrar el liderazgo que se requiere para que alguien quiera romperse el alma por una organización.

Cuando vemos la falta de esfuerzo y atención de un equipo, hay que considerar la conexión con los objetivos de la institución, con el orgullo de portar una camiseta y con el resto de los jugadores del equipo y, por supuesto, con el cuerpo técnico.

¿Cuáles son algunas de las variables que generan ese nivel extraordinario de compromiso? En primer lugar está el nivel de apego a la institución, el sentirme parte de un proyecto, el tener gratitud y querer devolver la oportunidad de vestir una camiseta con enorme respeto y orgullo. Este apego no se da sólo por ser parte de una organización sino por lo que pasa dentro de ella y cómo me hace sentir esa conexión de la que hablo.

La segunda variable, la prioritaria, es el sentido de equipo que se tenga. Ya lo he explicado en otras columnas, es el tema de la mística entre los jugadores. Cuando no la hay, la situación se vuelve simplemente transaccional, a mí me pagan y yo cumplo con mi trabajo dando lo que aparentemente me toca. Cuando sí la hay, me involucro con todos mis recursos personales para dar lo mejor de mi dentro y fuera de la cancha. Aporto ese sello personal que me caracteriza y que cuanto todos lo aportan, surgen esos equipos fuera de serie. Haré lo que sea necesario, tengo esa ambición y deseo de corresponder con mi máximo esfuerzo.

Estoy seguro de que Chivas trabajará a fondo esa conexión y creación de mística y darán pronto a sus aficionados lo logros que están esperando.

Estimados lectores, trabajemos con estas dos importantes variables en los equipos a los que pertenecemos para que tengamos integrantes que se partan el alma.

"Revitalízate, vuelve a la esencia de lo que te da el éxito".

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