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Opinión

David Faitelson

David Faitelson es dueño de un estilo duro, pero frontal al momento de dar opiniones, que incluso le han traído choques con algunas figuras.

La vida en 'la grandeza'...

2019-09-13 | DAVID FAITELSON
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Tal parece que Chivas y Pumas salen a 'jugarse el pellejo' de su llamada 'grandeza' cada fin de semana. Lo hacen, además, de una forma desproporcionada, ante clubes que les duplican, triplican o cuadruplican en presupuesto, pero no tienen otro remedio. Deben afrontar esa desigualdad amparados en la historia de la camiseta y en el vago recuerdo que este es un juego, que el balón es redondo y que se enfrentan 11 contra 11.

"Es una realidad", me confió el miércoles en las instalaciones de la Cantera el entrenador de Pumas, Miguel González 'Míchel'. "Pero en el futbol, el dinero no lo es todo...".

Chivas, Pumas: lo que el viento se llevó... Los dos deambulan por la mitad de la tabla, más cerca del fracaso y la ignominia que de la gloria. ¿Cuándo Chivas y Pumas dejaron su protagonismo histórico para mendigar por un clasificación a la Liguilla? Qué tristeza, qué pena. 

Ninguno de los dos estaba preparado para lo que el futbol mexicano proponía en el futuro inmediato. Y uno porque juega sólo con mexicanos y el otro porque no tiene la economía de los llamados 'grandes'. Ni Chivas ni Pumas estaban listos para 'la tormenta' que comenzó en el norte y se propagó hasta algunos otros horizontes pudientes de nuestro futbol. 

Fueron los clubes de Monterrey, quizá primero Rayados y luego Tigres, quienes encendieron la mecha de una nueva forma de competir. Invertir grandes cantidades, aprovechar los reglamentos de globalización que alardeaba la Liga MX y crear planteles de 18 jugadores de primer nivel, con dos elementos confiables por posición. Derroche, presunción, alarde de poder, llámelo como usted quiera, pero las reglas del juego han cambiado en el futbol mexicano y algunos de los llamados 'protagonistas' no estaban listos para jugar y competir con esas nuevas reglas.

"No estoy de acuerdo", me dice Rodrigo Ares de Parga, el presidente de los Pumas. "Estamos en una época de transición. Este club debe volver a las bases que generaron esa grandeza y lo estamos haciendo. El problema es que la gente y la critica te exige resultados cada fin de semana".

Sea como sea, tanto con Ares de Parga como con Amaury Vergara afirmando que se encuentran en un proceso hasta cierto punto normal en cualquier organización, es un hecho que para dos de los llamados 'grandes' la vida se ha convertido en un trajín agridulce. Ya notiene la seguridad y la confianza de otros tiempos.

Chivas tenía que haberse amparado, primero con decisiones coherentes, luego con un fortalecimiento del trabajo de fuerzas básicas y después con una  economía solvente que le permitiríacontar y retener a los mejores mexicanos del medio doméstico. Mientras el futbol mexicano vivía en la metamorfosis, Chivas lo hacía en la zozobra. Problemas personales del dueño, falta de continuidad en los proyectos y elecciones incorrectas en los personajes que debían tomar decisiones. 

Pumas es una historia parecida. El cambio lo tomó justo cuando su gran mecenas –el Grupo ICA– los ingenieros graduados de la UNAM que por años mantuvieron al equipo, cayeron en la desgracia económica. ICA fue a bancarrota y entonces Pumas dejó de tener a un patrocinador solvente y apasionado por sus colores y volteó hacia Rectoría y encontró una universidad pública enorme con sus tradicionales dificultades políticas. Su cantera se precipitó, hasta el grado de no producir con la garantía de otras épocas y los extranjeros que contrataba no tenían ni las características ni el nivel para jugar en Pumas.

Esta semana, tuve oportunidad de recorrer las instalaciones de la Cantera y la Cantera II de Pumas acompañado por Ares de Parga y por Jesús Ramírez. Realmente, han generado un gran proyecto, justo en el sitio donde Pumas debe afrontar el problemas: en las fuerzas básicas.

Ares de Parga esta convencido de que debe recuperar esa área y que si mantiene una salud económica, pronto el equipo encontrará la fórmula casi mágica de años anteriores: jugadores hechos en CU y futbolistas extranjeros de primer nivel. 

La pasión y el entusiasmo de Ares de Parga contagian a cualquiera. Creo que es un hombre sumamente inteligente, tiene grandes intenciones y espero que también tenga el tiempo suficiente para devolverle a Pumas el sitio que realmente le corresponde en nuestro futbol. Por lo pronto, los aficionados de Pumas, si tienen calma, pueden dormir tranquilos. Su presidente esta trabajando en un proyecto que en el mediano o largo plazo debe ofrecer resultados.

Los entrenadores viven en la 'montaña rusa' cada jornada, quizá más Tomás Boy que Miguel González 'Míchel' por los problemas porcentuales que acarrea Chivas, pero la realidad es que ambos sufren cada fin de semana. Ninguno tiene el equipo que dice tener –ese debe ser el mensaje al interior y al exterior– y ambos saben que alejarse de la Liguilla es como firmar 'una sentencia de muerte' en esta clase de equipos. Dos clubes de valía histórica, de abolengo, que siempre se las arreglaron para competir por el título y que hoy navegan casi a la deriva en busca de un viento milagroso que les lleve a buen puerto. El naufragio de ambos no sería nada extraño en un torneo donde los ricos y poderosos se han vuelto intratables.

Tigres, Rayados, América, Cruz Azul, León, Pachuca, Santos. Todo ellos con el material necesario para pelear por el campeonato. Han generado, prácticamente, su propia Liga, un club VIP a donde se accede con nóminas de 80 o 90 millones de dólares. Chivas y Pumas en un pelotón donde nos les correspondería competir, pero donde esta reflejada su realidad de estos tiempos.

Ninguno de los dos vio el futuro inmediato. Ambos confiaron en que sus fórmulas serían eternas, en que en un torneo que siempre elevaba el pensamiento de 'cualquiera puede ser Campeón', ellos estarían ahí. No están más, a pesar de que alguna vez uno fue llamado 'El Campeonísimo' y el otro fue la base, el corazón y la esencia de las selecciones mexicanas. 

El equipo de Hugo y el de Chava Reyes están a la deriva, mendigando por una Liguilla que se acerca, se aleja, se acerca y se vuelve a alejar. Más pobre el que alguna vez fue rico y poderoso al que nunca alcanzó ese nivel. Pobre, Pumas, pobre, Chivas, su historia no merece este paisaje. Es, sin embargo, su amarga realidad. Es la vida dentro de una 'extraña' grandeza...