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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Carlos Ahumada y un partido 'arreglado' (Primera entrega)

2019-08-21 | IGNACIO SUÁREZ
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La semana pasada reapareció en los medios nacionales el nombre de Carlos Ahumada por la detención por horas que le hizo la INTERPOL, de la cual se libro al día siguiente por orden de un juez argentino. Su nombre desde su llegada a México en 1975, ha estado ligado a la traición, al embuste, estafas, cohechos, sobornos, a la falsificación de documentos, a las patrañas.

Al que muchos conocen como 'El señor de los sobornos', ha dejado a su paso una estela de estiércol maloliente. Lo mismo en su vida personal que su paso por la política, los medios de comunicación, y por supuesto el futbol, tanto en México que en Argentina.

Este 'angelito', según documentó la Revista Proceso, falsificó al menos tres actas de nacimiento. Así quedó asentado en el Libro I, Tomo II, Folio 242, Foja 042 de la oficina del Registro Civil del municipio de La Aurora. En el documento oficial se consigna, además, que Carlos nació en el Hospital Civil de Saltillo, a las 2:00 horas del día 11 de junio de 1964, y que sus padres, Aníbal Ahumada Ferreira y Mercedes Leonor Kurtz, son mexicanos; toda una patraña. Su documento original está expedido en el Registro Civil en la ciudad de Córdoba, en Argentina.

El recuento que hace la revista es una colección de falsificaciones desde títulos universitarios, donde se ostentaba como actuario, pasando por documentos para crear empresas, o bien, por otros que le sirvieron hasta para divorciarse. Aunque todo se documentó, pero nada le pasó, fue mucho tiempo un 'intocable' o por relaciones políticas o por temor.

Carlos Ahumada ha estado en la cárcel, su hermano mayor Roberto también lo estuvo por fraude. Pasó por encima de todos y fue capaz de hacer todo por dinero. Las publicaciones afirman que NO tuvo distingos, hizo estafas a pobres y a ricos. Por dinero fue capaz de negociar con Dios y con el Diablo y de traicionar a ambos.

Se grabó corrompiendo a los ya corruptos Bejarano, Imaz y compañía del PRD de aquel tiempo, pero también le sacó dinero por los videos a los del PAN y al PRI, concretamente a Carlos Salinas de Gortari, 35 millones de pesos, aunque le habían ofrecido 400, según relata en su libro 'Derecho de réplica'.  Se jodió a todos y a tantos que de ninguna manera podía salir limpio. Carlos Ahumada está lejos, muy lejos de ser una víctima.

De su paso por el futbol mexicano hay historias de estiércol ya documentadas. En su libro 'Zermeño ¿Héroe o Villano?', el empresario Roberto Zermeño le dedica el capítulo 9 a Carlos Ahumada y relata como es que lo estafó, pues de los 5 millones de dólares en que le vendió el equipo, solo le pagó el primer millón; cuando llegó el segundo pagaré, Ahumada le dijo: “Ya no te voy a pagar y hazle como quieras”, a lo que Zermeño replicó: "Carlos, ya me habían informado que eras una rata, cabrón, y te encantan los tribunales". De hecho, lo culpa de manera directa de que haya terminado en la cárcel, por las influencias de Ahumada.

 

 

 

En ese capítulo, relata cómo Ahumada se quedó con un terreno que era parte del estadio y se lo vendió al dueño del periódico AM, y cómo pagando un solo millón obtuvo 10 en muy pocos meses. Así, inició su incursión en el futbol mexicano.

Cuando sacó a Zermeño de la jugada y le arrebató el equipo León, Ahumada no estuvo mucho tiempo, pero el que estuvo le bastó y sobró para imprimir su huella. Contrató a Carlos Reinoso como técnico y armaron un 'trabuco' al buscar de inmediato el Ascenso. Ahí estaban Cirilo Saucedo, Julio Cesar Yegros, Martín Vilallonga, Sigifredo Mercado, entre otros.

En aquel torneo de Verano del 2003, NO podían darse el lujo de fallar. El León de Ahumada era el gran favorito. En los Cuartos de Final enfrentó a los Lagartos de Tabasco, que dirigía el brasileño Antonio Carlos Santos, donde estaban Camilo Romero, Álvaro 'Bola' González, Mariano Varela, Emerson, 'Momia' Lemos, 'Flaco' Gómez, entre otros.

En el partido de ida jugado en Villahermosa, los Lagartos le pasaron por encima al 'trabuco' del León y lo vencieron 2-0. Así se fueron a pagar la visita al Nou Camp; el trabuco de Ahumada estaba en gran riesgo de ser eliminado. “Vamos a ascender por las buenas o por las malas, no invertimos aquí a lo pendejo", le dijo Ahumada quienes compartían la mesa con el técnico Carlos Reinoso. Un testigo de aquella charla y allegado al empresario, hoy se convirtió en nuestro informante a cambio del anonimato.

“Si hay que dar dinero se da. Eso NO es ningún problema”, palabras más palabras menos dijo Ahumada esa noche, y hasta donde sé y me consta, es que por lo menos SÍ hablaron con varios jugadores de Tabasco la noche previa al juego. "¿Por qué no le preguntas a Santos, a Camilo o alguno de ellos, Fantasma?. Verás que no te miento", me comentó mi informante.

Eso mismo hice. Busque vía telefónica el lunes pasado al 'Negro' Antonio Carlos Santos, que directo y sin tapujos como siempre ha sido se fue de frente y al grano. Dándome autorización de citar las cosas tal cual, me contó que las vivió: “Cómo no me voy a acordar de ese partido, mi Nacho. Me acuerdo perfecto de esa chingadera. Si llegamos al juego con una ventaja de 2-0 y un día antes del partido Ahumada y Carlos Reinoso le ofrecieron 500 mil pesos por lo menos a cinco jugadores". "¿500 mil pesos? Era un ching... de lana en ese tiempo", le pregunté a Santos. “Claro, 500 mil peros era pero un ching.. de lana y más para un jugador del Ascenso, cabrón", me respondió el extécnico de Tabasco.

“¿Sabes con qué jugadores hablaron Ahumada o Reinoso?", le pregunté. "Mira, el que habló conmigo la mañana antes del juego fue Camilo Romero, que era el capitán. NO me dijo con qué jugadores habían hablado Ahumada y Reinoso, solo me dijo que lo habían contactado a él y que NO aceptó, que él me decía eso porque tenía una carrera intachable y no quería problemas, que si quería mejor no lo metiera. Y eso se lo agradecí mucho, porque fue valiente y derecho”. 

"¿Qué pasó en el juego, Santos?", le pregunté. "Todo iba de poca madre. Pero se me empezó a hacer raro que llegábamos y fallábamos muy claras. No las metíamos. En el segundo tiempo, nos metieron dos goles raros a balón parado. No mam.. güey, nos sacaron el partido en minutos en el segundo tiempo, nos metieron cuatro. Nos eliminaron y paso el León. ¿Pero sabes qué fue lo peor y lo más evidente?, que al otro día al bajar a desayunar al hotel ya NO estaba nadie del equipo ¡Nadie!". "¿Se fueron todos tus jugadores de Tabasco sin avisar?", le pregunté sorprendido. "¡Todos se fueron! Todos los de nosotros. Entonces estallé por las palabras de Camilo ¡como esos hijos de su p… no puedo creer que se hubieran vendido esos hijos de su p…!".

Dejo en ese momento hasta ahí la charla con las tremendas confesiones de Antonio Carlos Santos, porque ahí no terminan. Es momento de saber qué me podía decir el propio Camilo Romero al respecto, y me di a la tarea de contactarlo. Amable y directo como es, el defensor de Chivas y hoy responsable de los juegos de Leyendas del equipo de veteranos de Chivas, me atendió. Lo note sorprendido al abordarle el tema que se agolpó en sus recuerdos.

“¿Es cierto que Ahumada y Reinoso les ofrecieron 500 mil pesos por perder el partido Camilo?", le pregunté. “Mira Fantasma, yo era el capitán del equipo de Tabasco y la verdad de las cosas, es que a mí me contactó Carlos Reinoso, no recuerdo si fue antes o después de la cena, pero nada claro en cantidades o nada de eso. NO sé si a los demás sí les habló o les ofreció algo, no te lo puedo asegurar. Yo te digo, que a mí me contactó". "¿Sí les ofrecieron 500 mil pesos?", le insistí.  Me respondió con un ¡sí! que trato de corregir de inmediato. 

"Bueno no hablamos de una cifra, pa'que te echo mentiras. Me dijo que habían armado un equipo para ascender y que él contaba conmigo para que jugara en la Primera División. Que tenía mi puesto asegurado con el equipo una vez que ascendieran, que incluso me fuera ocho días de vacaciones y luego me presentara a entrenar con el León, que ya me tenía considerado. Yo le respondí que no tenía necesidad de hacer eso, que León tenía un equipazo, que además jugaban de local, que podían dar la vuelta sin hacer esas (sic) cosas. Qué yo no me prestaba a eso, porque se iba a malinterpretar, porque tenía una carrera intachable y así la quería terminar, no quería que me embarraran en nada”.

"¿Cómo tomó tu negativa 'Maestro' Reinoso?, le pregunté a Camilo. "Me dijo: Camilo sabía que me ibas a contestar eso, ¡te felicito!,  que no esperaba menos de mí, que eso demostraba que era un jugador íntegro, que por eso siempre pensaba en mi como jugador a futuro. Y precisamente por lo que pudiera o no pasar, y para mantener la imagen que mantuve en toda mi carrera, fue que decidí hablar al día siguiente con Santos, y le dije: oye, pasó esto. Ayer hablaron conmigo así y así, y te lo digo de frente por si quieres investigar o no ponerme en el juego. NO quiero que el final de mi carrera pueda estar en entredicho".

Ni la charla con Camilo ni tampoco las confesiones de Santos, como las del allegado a Ahumada convertido en confidente, terminan aquí, pero el espacio por hoy sí…

En la próxima entrega habrá más historias de un bandido que un día llegó de Argentina y que jugó en la escuelita del América…

 

“Muchos jueces son incorruptibles, nadie puede inducirlos a hacer justicia”

Bertolt Brecht