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Opinión

Ignacio Suárez

El Fantasma ha recorrido el mundo del deporte a través de 6 Mundiales, 10 Copas América y 5 JO. Aportará a RÉCORD su conocimiento y exclusivas.

Un Arquero Indomable (Primera entrega)

2020-08-19 | Ignacio Suárez
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La historia de hoy es una historia de éxito, de esas historias que te dejan huella, de esas vivencias que te marcan el alma, que te inspiran, que te hacen agradecer a Dios que tienes el mejor oficio del mundo y gozas del privilegio de poder atestiguarlo y relatárselo al mundo.

Sabes bien que atrás de estas líneas, de esta historia de la vida real, habrá un lector o varios a los que el espíritu del protagonista los contagiará, los hará no rendirse a pesar de las circunstancias más adversas, a pesar de que las tragedias aparezcan de manera constante en tu camino para obligarte a que claudiques. La historia de hoy es de un arquero, que retó a su destino y venció mil y una adversidades.

Al protagonista de esta historia le llamaré de inicio el 'Indomable'. Él es el mayor de tres hermanos que nacieron y crecieron en un barrio muy pobre ubicado en Zamora, Michoacán. Sí, coincidentemente la misma ciudad donde Rafael Márquez vio la luz. La ciudad tiene una ubicación geográfica privilegiada, es tierra fértil y productora de muchos cultivos. NO es extraño que el Mercado de Abastos sea el motor y sostén de cientos de familias de la zona.

CARGADOR EN CENTRAL DE ABASTOS

El 'Indomable' aprendió a cargar bultos, a acomodar fruta antes que a leer. Mientras otros niños de la ciudad exigían tener la última versión del Nintendo, él desde muy niño aprendió que para poder comer había que trabajar y lo hacía con gusto, disfrutaba treparse a la carga de los camiones para destapar, hacer un agujero al huacal de madera para poder comerse una fruta.

Aún no salía el sol, cuando en compañía de su abuelo paterno y sus tíos apuraban el camino de tierra entre risas y bromas. Tomar el camión era un lujo que pocas veces podían darse, así que la mayoría de las veces se iban caminando media hora desde su casa hasta la central de abastos.

El 'Indomable' era el nieto menor, uno de sus tíos le llevaba apenas tres años, pues su madre era la mayor de siete hermanos. En ese momento toda la familia, incluidos sus padres y él vivían en la humilde y pequeña casa de su abuelo. En aquel momento su padre, de nombre Miguel Ángel, no tenía un trabajo formal, le era muy difícil conseguir uno. Había nacido con una discapacidad congénita que le impide realizar muchos movimientos motrices, además de que le cuesta trabajo hablar.

Pero eso no fue impedimento para que pudiera conquistar a su madre, a quien conoció en la parada de autobús. Don Miguel Ángel, tampoco se rindió, la hizo su novia y a los nueve meses se casó con ella. El sostén del matrimonio era la venta de papas cocidas con chile picante y no es por presumir, pero son las mejores de la ciudad, toda la gente de Zamora los conoce y los quiere bien.

SIN 100 PESOS PARA INSCRIPCIÓN

El 'Indomable' era muy abusado para la escuela, siempre la disfrutó y aún la disfruta. Cuando vio que a su tío lo inscribieron en la escuela de futbol 'Rafa Márquez', él le pidió a su padre que lo metieran ahí también, pero pagar la inscripción y 100 pesos mensuales era demasiado dinero para la economía de sus padres. Aquel domingo, lo recuerda como si fuera ayer, vio en la tele las grandes atajadas de un tal Oswaldo Sánchez que jugaba para Chivas, vestía un suéter rojo y había sido la figura del juego contra el Puebla aquel domingo al mediodía. Ese juego lo fascinó, nació su pasión por el futbol, tenía ya el nombre de su primer ídolo deportivo y su sueño por cumplir; ¡Sería futbolista y sería portero como Oswaldo!

Le insistió de nuevo a su padre para que lo metieran a la escuelita de futbol, a lo que Don Miguel le respondió: “pues la única opción que tenemos para inscribirte es que vendamos el Play Station que te trajeron hace dos años los Reyes Magos ¿Qué dices, te la juegas? El 'Indomable' con sus apenas cinco años NO tuvo dudas, aceptó el trato.

La consola de videojuego que habían comprado de uso fue revendida, le dieron mil pesos por ella a Don Miguel Ángel, hubo dinero para la escuelita donde se presentó con su humilde indumentaria de arquero, los pequeños guantes tenían hoyos más grandes que sus tachos. Pero aquella tarde, tuvo su primer contacto con su destino: la portería.

SU PADRE, SU ORGULLO

Muy poco después, nació su hermano Francisco Javier, quien trajo “torta bajo el brazo”, pues llegó también el primer empleo formal para su padre. Un amigo suyo, había convencido a una gente del ayuntamiento para que lo emplearan a pesar de su discapacidad, sería parte del equipo de limpieza de la ciudad. Sí Don Miguel Ángel sería barrendero, tendría finalmente un sueldo seguro cada quincena.

Al 'Indomable' se le ilumina la cara y le brillan los ojos al recordar ese momento: “NO sabes que fiesta se armó en la colonia, todos lo felicitaban y mi padre estaba feliz, y yo muy orgulloso ¡cómo no! Lo primero que hizo mi padre con su sueldo, era salirnos de la casa de mis abuelos y rentar una casa para nosotros, ya éramos tres hermanos. Nos fuimos a una casita chiquita, chiquita ¡Si vieras a que casita nos fuimos Fantasma! Pero estábamos todos juntos, estábamos felices. Mi padre ya tenía trabajo estable, mi madre seguía con su venta de papas con chile y como es super chambeadora y tiene gran sazón al poco tiempo le dieron la cooperativa (tiendita) de la escuelita de futbol. Finalmente, todo se estaba acomodando”.

En el futbol, el 'Indomable' lucía y crecía partido a partido. Al hermano de Juan Carlos 'Pájara' Chávez, oriundos también de Zamora, quien estaba a cargo de la escuelita y era también visor del Santos Laguna, le llenó el ojo de inmediato.

Este muchacho tiene para ser profesional, déjeme lo llevo a Torreón, allá le damos casa, comida y estudios”, le prometió a la familia para convencerlos. No pudieron negarse ante tal oferta, el corazón de su madre se estrujo, era el mayor, pero apenas tenía 13 añitos y se iba tan lejos.

Las condiciones del 'Indomable' eran tan notables, que tanto para el Gato Chávez, entrenador de porteros de las Fuerzas Básicas, como para el argentino Néstor Benedetich, del primer equipo no pasó desapercibido. Estaban seguros de que llegaría a la Primera División, lo mismo que para el veracruzano Lalo Rergis, que era el director de las Fuerzas Básicas.

¡NO TE CAGUES!

Todos estaban contentos, pero el 'Indomable' sufría mucho, extrañaba a su madre, sus consejos, su comida, a sus tíos, sus hermanos, todo. Le habló por teléfono a su madre, quería regresar. Ella se los hizo saber a los entrenadores. Por la tarde, mientras entrenaba, llegó Lalo Rergis con Benedetich al entrenamiento y le pidieron que saliera de la cancha.

El argentino tenía cara de pocos amigos, el 'Indomable' no sabía que estaba pasando, Benedetich lo miró a los ojos con duro rostro, le tomó con una mano de los hombros y le dio un bofetón. “¡NO seas cagón! Ya me dijo tu mamá que te quieres regresar. ¡Crees que Oswaldo, que es tu ídolo NO le sufrió! ¿¡No que sueñas ser como él!? ¡claro que puedes serlo! Pero ¡NO te puedes cagar!” Toda la tarde estuvo pensando. Tenían razón, las cosas que valen la pena había que conquistarlas, era su sueño y NO podía rendirse, lo pensó y le mandó un mensaje de texto a su mamá: “¡voy a aguantar! NO me voy y voy a llegar”, le habría escrito.

Al día siguiente, Benedetich fue por el 'Indomable'. “Ven te voy a presentar a un amigo” y lo llevó a donde entrenaba el primer equipo, ya Oswaldo Sánchez lo estaba esperando. Fue una emoción inmensa, su gran ídolo estaba ahí frente a él diciéndole que le habían dicho que ya tenía su sucesor y además le regaló sus guantes. Era simplemente increíble poder entrenar y atajar con los guantes del mismísimo Oswaldo.

Pero la adolescencia trae consigo también otros momentos que marcan la vida: el amor. El 'Indomable' se enamoró de una lagunera y después de entrenar, se apuraba en las tareas de la secundaría para irse de prisa a visitar a la novia y volver corriendo a la casa club antes de que le cerraran las puertas a las nueve de la noche. El amor crecía y las escapadas también. Después de muchas, Lorena, la encargada de la casa club de Santos, lo llamó una tarde y le dijo: “¡Te vas! Estamos hartos de esta situación. Ya está decidido ¡estás dado de baja!”.

El 'Indomable' se quería morir, ¿Cómo iba a decirle a sus padres? Durante el largo trayecto de Torreón a Zamora, pensó que lo mejor era decirle adiós ya al futbol, conseguir un trabajo de cargador con sus amigos de la central de abastos y poder pagarse la escuela para seguir estudiando.

EL INFARTO DE SU MADRE

Llegó derrotado, habló con sus padres, sus hermanos, pero a los pocos días, lo fueron a buscar. Querían que jugara para el Real Zamora, el equipo de la Tercera División de su ciudad al que se integró y de inmediato se ganó la titularidad y lo nombraron capitán. Finalmente estaba en su hábitat, con su familia, estaba jugando, su padre seguía trabajando y a su madre le iba cada vez mejor en la cooperativa de la escuela donde también jugaba su equipo.

Una tarde, el Real Zamora tuvo un partido complicado, con el marcador empatado una dura entrada provocó que se armara casi una riña campal. Hubo jugadores expulsados, el 'Indomable' trató de calmar los ánimos. Hubo algunos expulsados, cuando se iba a reiniciar el juego, el entrenador le gritó desesperado al arquero: “¡Salte del juego! ¡A tu mamá le acaba de dar un infarto! ¡Está tirada ahí atrás de la tribuna!”.

El 'Indomable' NO corrió, literalmente voló. Con el corazón a punto de salirse del pecho y con lágrimas vio cómo se la llevó la ambulancia al hospital. Ahí recibieron por la noche fatídicas noticias, había sido un severo infarto cerebral, los pronósticos médicos parecían devastadores: “Tienen que ser muy fuertes. La posibilidad de que regrese su madre a la vida es de menos de un dos por ciento y si eso llegará a suceder las secuelas que pueda tener pueden ser graves”. Lo peor es que una vez controlado el primero, le vino un segundo infarto.

En ese momento todo parecía derrumbarse para el 'Indomable', su madre, su confidente, su motor, tenía muy pocas posibilidades de sobrevivir, ¿Por qué el destino se ensañaba con su familia? ¿Por qué tanto castigo divino? Se preguntaba llorando el 'Indomable' …

¿Usted se hubiera rendido? Él NO… por hoy se terminó el espacio, pronto continuaremos con esta inspiradora historia….

Es durante nuestros momentos más oscuros cuando más debemos centrarnos en ver la luz”: Aristóteles Onassis.

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