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Opinión

Leonardo Riaño

Rudo, carismático y conocedor del pancracio de la A a la Z. El Comentarista del Rating llega a RÉCORD con la mejor información.

Basta de gandallas

2021-05-29 | LEONARDO RIAÑO
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Es increíble, mis #RiañoLibers, cómo últimamente han surgido luchadores poco profesionales y gandallas, cuya adrenalina les gana y ante el estímulo de aficionados responden y lastiman. Tal es el caso de Einar El Vikingo, quien hace unos días lastimó y azotó al pequeño Mateo en la Alcaldía Venustiano Carranza.

TODO MAL

De entrada, la lucha fue clandestina, en la calle, sin permiso de las autoridades ni de la Comisión de Lucha Libre de la CDMX. De que hubiera doctores, ambulancias y demás, ni hablamos.

La familia del pequeño incitó a que le gritara de cosas al luchador. Posteriormente, el niño lo abrazó y éste reaccionó como si 12 peleadores de UFC lo ahorcaran, castigándolo del brazo y azotándolo en el pavimento. ¡Qué poca madre!

A MÍ ME TOCÓ

No es el primer caso en el cual agreden a aficionados, sean niños o adultos. A mí me tocó hace algunos años en la México, cuando Juventud Guerrera y su padre Fuerza Guerrera me atacaron.

Yo tenía como 15 años, iba como aficionado y al gritarle a Fuerza Guerrera que la gente no lo quería, cosa normal para un rudo, me contestó "tú chingas a tu madre", a lo cual yo respondí con "chingas a la tuya".

Después me empujó y yo le regresé el empujón y ahí Juventud Guerrera se me lanzó a golpes junto con el conocido como Mosco de la Merced. La gente de seguridad separó a estos tipos. Afortunadamente, la Comisión se percató y me llevaron al vestidor y los dos inadaptados se disculparon argumentando que no sabían "que yo era el sobrino del Doctor Morales", a lo cual contesté: "sea sobrino o no del Dr., ustedes no tienen que pegarle al público, sean profesionales". Lo suspendieron y hasta ahí quedó todo.

HAY QUE PARARLOS

Los luchadores no tienen el derecho de lastimar, tocar, empujar ni agredir a los aficionados. Ellos son armas blancas y los gritos y mentadas forman parte del espectáculo. Debe caber la prudencia tanto de un lado como de otro.

Ni el aficionado está para cruzar la línea ni mucho menos el luchador, que supuestamente es profesional y está preparado. Por favor, seamos mejores personas. #LosAmo

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