América y Monterrey se volverán a ver las caras en Liguilla por lo que, los aficionados y especialmente los seguidores de Rayados no pueden evitar recordar la "la maldición de Miguel Samudio" en el Estadio BBVA, misma que les quitó tres campeonatos.
Todo comenzó durante la Vuelta de las Semifinales de la Liguilla del Clausura 2016. En un momento el árbitro señaló un polémico penal a favor de Rayados, tras considerar que Miguel Samudio había cometido una mano en el área.

En un acto que quedó grabado en los aficionados, Samudio, arrodillado dentro de la portería, alzó las manos al cielo y pronunció las palabras: "Hay un Dios, hay un Dios". Poco después, el jugador recibió una tarjeta roja, dejando a su equipo con nueve hombres en el campo tras la expulsión previa de Osvaldo Martínez.
Aunque Rayados ganó el partido, el gesto de Samudio pareció marcar un destino adverso para el equipo regiomontano en su nuevo estadio. Desde aquel episodio, Monterrey comenzó a vivir episodios amargos en su propia casa durante finales importantes.

En ese mismo Clausura 2016, Edwin Cardona falló un penal decisivo en la final contra Pachuca, y Rayados perdió el título. Un año más tarde, en el Apertura 2017, en otra final, Avilés Hurtado erró desde los once pasos ante Tigres, y Monterrey dejó escapar el campeonato.
Además, en el futbol Femenil en el Clausura 2018 y Clausura 2019 el equipo también perdió dos finales consecutivas, incluyendo una en la fallaron penales decisivos. En total, entre los equipos varonil y femenil, Rayados acumuló cinco finales perdidas en el Estadio BBVA, alimentando el mito de la maldición.

No fue hasta el Apertura 2019 cuando Monterrey logró romper el supuesto maleficio. Rayados se coronó campeón tras vencer al América en una final que, curiosamente, no se definió en su estadio, sino en el Estadio Azteca, y mediante la tanda de penales.
Sin embargo, el debate sobre si la maldición de Samudio realmente terminó sigue vigente, pues el Estadio BBVA aún divide opiniones entre los aficionados sobre si es una fortaleza o un lugar de dolor en momentos decisivos.




