Finalmente, Grasso no pone mucha atención al hecho de que la brasileña llegue con cuatro victorias definidas por decisión pues afirmó que, aunque su último triunfo por nocaut haya sido en 2019 eso no la hace menos peligrosa.

“Siempre he creído que nunca hay oponente pequeño y nunca hay que subestimar a los oponentes porque arriba del octágono todo puede pasar, ya lo vimos con el campeón Kamaru Usman. Había llevado una pelea perfecta y en un simple movimiento arruinó todos sus récords. Sería el peor error que uno puede cometer, el confiarse y pensar que su oponente no es bueno, porque arriba todos somos peligrosos. Yo vengo esperando la mejor versión de Vivi y justo para eso entrené, para la mejor versión de mi oponente”, culminó.