A medida que las protestas de la comunidad latina se extienden por ciudades como Los Ángeles o Nueva York, los ojos del mundo empiezan a posarse sobre Estados Unidos. La estricta política migratoria de Donald Trump ha provocado que la gente salga a manifestarse a la calle, justo a un año de la Copa Mundial de la FIFA que será, en palabras de Gianni Infantino, "una celebración global de conexión".
Será exactamente dentro de 12 meses, el jueves 11 de junio de 2026 que se dé la patada inicial de la 23ª edición de este torneo internacional, que por primera vez contará con la participación de 48 selecciones (la mayor cantidad en la historia) y se celebrará en tres países distintos: Canadá, Estados Unidos y México.
Pero mientras a nivel político y social, las relaciones entre los países norteamericanos atraviesan momentos de tensión, el presidente de la FIFA celebró la unidad que provoca un evento de la magnitud de una Copa del Mundo. "Dentro de un año, el mayor espectáculo futbolístico del planeta cautivará al mundo como nunca antes".
"Esto es más que un torneo; es una celebración global de conexión, unidad y pasión", declaró Infantino. "Desde todos los rincones del mundo, los sueños se hacen realidad a medida que los equipos se clasifican y los aficionados hacen planes para formar parte de la historia, en la cuenta regresiva para la Copa Mundial de la FIFA más grande hasta la fecha”.


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