MIGUEL GONZÁLEZ RUBIO
Tanto el Bayern Munich como el Chelsea FC tienen en sus filas a figuras, héroes y genios, pero además poseen hombres con voz de mando, líderes que con sólo un grito son capaces de alertar y motivar al resto de la plantilla.
Del lado de los locales, de extracción bávara, Philipp Lahm es un jugador de carácter y corazón aguerrido que le han valido, inclusive, para ser el capitán de la selección alemana. Debutó en el Sttutgart, pero dos años más tarde el Bayern lo trajo de regreso, desempeñándose en la lateral derecha.
Ya lleva siete años continuos en el club que lo impulsó al estrellato, sumando 598 partidos jugados. De cara a la Final de hoy, Lahm declaró que su equipo es mucho más fuerte de lo que era hace dos años, cuando perdieron la Final de la Liga de Campeones ante el Inter de Milán.
"Nuestra fe es mucho más grande que hace dos años, aprendimos de la derrota y esta vez nos toca una historia distinta”, vaticinó el zaguero de 28 años de edad.
El turno de Lampard
Por parte del Chelsea, la ausencia de John Terry ante el Bayern hará que Frank Lampard tome el brazalete, lo que permitiría que levante la Copa de Europa como capitán del Chelsea.
Lampard es el alma del mediocampo, posee dos récords dentro del club, es el cuarto jugador con más partido jugados en el club, con 487, estando por encima de Terry, y es el tercer máximo anotador del club, con 161 tantos.
Sin embargo, el tener la oportunidad de ser el primer jugador del Chelsea en levantar la ‘Orejona’ no es algo que le quite el sueño al jugador de 33 años.
"Mi ego no necesita levantar el trofeo, me encantaría ganar, pero cualquiera de mis compañeros pudiera ser el primero en alzar la copa”, declaró días atrás.




