Wayne Rooney salió al rescate del Manchester United, que asaltó la tercera plaza de la Premier con su triunfo en Old Trafford ante el Sunderland 2-0 en la jornada 27.
El cuadro de Louis Van Gaal recondujo su situación tras el revés ante Swansea en la jornada pasada. Pero sigue presa de su inestabilidad.
El preparador holandés apostó por el colombiano Radamel Falcao, debido a que Robin Van Persie está lesionado. El jugador cedido por el Mónaco estuvo activo, fue casi determinante, pero no marcó.
El Sunderland presionado por la proximidad a los puestos de descenso apenas dio facilidades. Una y otra vez, los Reds' caían en las emboscadas rivales.
La jugada clave llegó al minuto 66, cuando John O'Shea trabó a Falcao dentro del área. El árbitro expulsó, por error, a Wes Brown y Rooney transformó el lanzamiento de penal, así el United afrontó el choque ante un rival con diez jugadores. A cinco minutos del final, Manchester sentenció con otro tanto de Rooney, ahora de cabeza, que aprovechó un rechace del portero Costel Pantilimon y que el inglés culminó en gol.




