Muchos de los problemas de descenso que arrastran las Chivas se deben a que no han sabido hacer pesar el Omnilife, al menos eso muestran las estadísticas.
El Rebaño comenzó a tener problemas en la tabla de cocientes desde el Apertura 2012. En dicho tiempo, en su rendimiento de efectividad como local sólo han logrado el 39.2 por ciento, colocándose en el puesto número 15 de los 18 equipos que disputan la Liga MX.
Tales resultados demuestran que su casa no es la fortaleza del equipo rojiblanco. El ataque en casa es de apenas 40 goles. Desde el Apertura 2012, el equipo rojiblanco tiene una marca de 12 partidos ganados, 16 perdidos y 17 empates.
Si Chivas desea salvarse del descenso y alejarse de la parte baja de la tabla de cocientes será vital que sume triunfos en casa ante Monterrey, Toluca, León y América.
LES GUSTA EL ARTIFICIAL
Parece que Chivas está hecho para lo artificial, ya que registró mejores resultados cuando su cancha tenía su pasto sintético.
Desde entonces, el equipo logró un 48 por ciento de efectividad hasta el Torneo Apertura 2012.
Coincidencia o no, en ese torneo el césped sintético fue retirado y se unieron a lo natural y desde dicha fecha, arrancan con los problemas de descenso.
La diferencia es notoria hasta en las anotaciones. Son 40 los goles totales desde que fue abierto el inmueble hasta el cambio de cancha; hasta la fecha, han conseguido 35 dianas, muy abajo tomando en cuenta que llevan un torneo de ventaja con el pasto natural.
Un cambio que veían como beneficio, terminó siendo un enemigo del equipo. Sin embargo, ahora sólo les queda adaptarse a estas condiciones del inmueble.






