REDACCIÓN RÉCORD
Desde la llegada de Benjamín Galindo al Guadalajara los trabajos físico del equipo se han intensificado, luego de que el cuerpo técnico identificó la mala condición en la que se encontraba el grupo tras seis meses bajo las ordenes del grupo de holandeses encabezados por John van´t Schip.
El pasado martes luego de un día de descanso tras el duelo ante León el grupo tuvo una rutina de ejercicios físicos en el club de golf las Cañadas en donde todo el grupo tuvo un intenso entrenamiento que ayudará al plantel a estar preparados para el duelo ante Pumas, que se jugará en un horario complicado en donde Chivas necesita estar a tope para no resentir la altura y el calor del Distrito Federal.
Los trabajos físicos continuaron el día de ayer en Verde Valle y el resultado fue que Miguel Sabah y Rafael Márquez Lugo no pudieron terminar el entrenamiento y el cuerpo médico recomendó que ambos atacantes no realizaran por completo los ejercicios planeados y tuvieran reposo y trabajo diferido para evitar alguna carga muscular.
El cuerpo médico indicó que no se trata de algo grave o que los ponga en duda para el duelo ante Pumas, sin embargo, era preferible que los dos atacantes dosificaran el esfuerzo al que han sido sometidos todos los elementos del plantel durante la semana, para que puedan llegar en óptimas condiciones al duelo del domingo en Ciudad Universitaria, para enfrentar a Pumas en uno de los duelos más atractivos del fin de semana.
Otros elementos que también tuvieron que trabajar por separado fueron Jorge Enríquez y Luis Pérez quienes se recuperan de algunas molestias que les impidieron jugar el fin de semana pasado ante León. Para los dos medios de contención del Rebaño el trabajo también fue menor y trabajaron por separado fortaleciendo sus músculos con trabajo especifico que les permitirá regresar lo antes posible.




