EMERSON SIERRA
Los colores azul y amarillo deslumbraron los alrededores del Polideportivo Tigres con el entrenamiento de los Tigres realizado en dichas instalaciones, ubicadas en el campus universitario en el municipio de Escobedo.
Al tratarse de un lugar accesible dentro del área metropolitana de Monterrey, alrededor de una centena de seguidores se dieron cita al campo de entrenamiento para ver más de cerca a sus ídolos.
Por espacio de dos horas, el plantel de los auriazules trabajó en el terreno de juego sintético del predio de la UANL con miras al encuentro ante Guadalajara, bajo la mirada de Ricardo Ferretti.
Después del calentamiento inicial y reconocimiento al pasto, el grupo fue dividió en dos para trabajar aspectos ofensivos y defensivos, en donde Tuca y Hugo Hernández –auxiliar técnico- corregían algunos detalles.
El cuadro bajo no presentó novedad alguna, ya que los cuatro zagueros habituales estuvieron trabajando juntos, siendo apoyados por Enrique Palos en la portería mientras se realizaba la repetición de centros.
Mientras tanto, en el otro sector del campo, Ferretti instruía a los delanteros y volantes en un ejercicio de pases al área y remates a gol, en donde Cirilo Saucedo y Aarón Fernández alternaban para resguardar el arco.
Después de 60 minutos, el entrenador ordenó futbol en espacios reducidos en donde no hubo indicios de cuál pudiera ser el 11 inicial ante el Rebaño, ya que titulares y suplentes estaban distribuidos en el campo.
Al final, se apreció al estratega dialogando con Danilinho y algunos jugadores más indicándoles la manera que pudieran hacer daño al rival con tiros de media distancia, siendo atendido por el volante brasileño.




