Estudiantes y jóvenes de Phoenix, Arizona, de entre 16 y 19 años, estarían participando en la compra y reventa de armas de fuego destinadas a grupos criminales mexicanos, de acuerdo con una investigación publicada por The New York Times. El reportaje, firmado por la periodista Paulina Villegas, señala que parte de las operaciones se realizan mediante aplicaciones como WhatsApp y Telegram, donde los involucrados buscan vendedores, comparan precios y cierran acuerdos.

La investigación siguió de cerca a cuatro jóvenes identificados con los alias de “JM”, “El Flaco”, “El Güero” y “El Chuy”, quienes explicaron cómo funciona este mercado. Según sus testimonios, los grupos de mensajería se crean y eliminan constantemente para reducir el riesgo de ser detectados, mientras que los nuevos integrantes entran únicamente cuando son recomendados por contactos conocidos.

En uno de los episodios documentados por Villegas, El Flaco revisó un grupo donde se ofrecían dos rifles tipo AR-15 y seis pistolas. Después de intercambiar mensajes con el vendedor, negoció un rifle con precio de 530 dólares, aunque finalmente decidió no comprarlo porque esperaba encontrar una oferta más barata en otro espacio digital.

¿Quiénes son “Los Chicos Phoenix”?

El nombre surgió, según el testimonio de JM, entre compradores mexicanos que comenzaron a identificar a la red como “Los Chicos Phoenix”. El joven contó que entró al negocio cuando tenía 16 años, después de reunir con dos amigos 700 dólares para adquirir un rifle estilo Kalashnikov. Posteriormente lo revendieron por mil 200 dólares y utilizaron ese dinero para seguir comprando armas.

Algunos de los involucrados buscaban armas en grupos de mensajería para después revenderlas y obtener ganancias./ Pixabay

JM también aseguró que mantiene contacto con decenas de estudiantes distribuidos en al menos 20 escuelas secundarias de Phoenix. Al hablar sobre los grupos con los que estarían dispuestos a hacer negocios, declaró: “Estamos aquí para lo que se ocupe, cualquier grupo”.

Las ganancias pueden llegar a ser considerables para jóvenes de esa edad. El Flaco, de 18 años, dijo que incluso durante un mes malo obtenía entre 4 mil y 5 mil dólares. Parte de ese dinero, según relató, lo gastó en un bulldog francés de 5 mil dólares y en un ramo de rosas de mil dólares para una novia.

Otro de los testimonios corresponde a El Güero, de 19 años, quien contó que llegó a utilizar fajos de billetes falsos para adquirir armas durante encuentros en estacionamientos de Phoenix. Los billetes tenían impresa la leyenda “para fines cinematográficos”. Mientras mostraba uno de 20 dólares a la reportera, preguntó: “¿A poco puede darse cuenta si este billete es falso o de a deveras?”.

La investigación expone una red de jóvenes en Arizona vinculada con el tráfico de armas hacia organizaciones criminales mexicanas./ Pixabay

WhatsApp y Telegram cambiaron la forma de conseguir armas

Las aplicaciones de mensajería forman una parte importante de este nuevo esquema. De acuerdo con el reportaje, plataformas como WhatsApp, Telegram y Signal permiten que compradores y vendedores establezcan contacto sin recurrir a mecanismos más tradicionales y con la posibilidad de desaparecer rápidamente los grupos utilizados para negociar.

AJ Gibes, agente especial a cargo de la división de campo de Phoenix de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), explicó que el uso de estas plataformas en operaciones relacionadas con armas se ha incrementado durante los últimos cinco a 10 años.

Los jóvenes también describieron otras prácticas utilizadas para dificultar el rastreo. De acuerdo con sus testimonios, algunos números de serie eran eliminados de las armas antes de su reventa. JM afirmó además que aprendió de traficantes con mayor experiencia diferentes formas de reducir el riesgo de que las operaciones fueran relacionadas directamente con ellos.

El uso de aplicaciones de mensajería ha facilitado el contacto entre compradores, vendedores y traficantes de armas./ Pixabay