El Estadio Maracaná trabaja a contrarreloj para recibir el partido entre Dallas Cowboys y Baltimore Ravens de la Semana 3 de la NFL. A menos de 30 horas del encuentro, personal del inmueble todavía realizaba trabajos sobre el césped, una situación que inevitablemente recordó lo sucedido en México en 2018, cuando las condiciones de la cancha provocaron que la liga sacara del país el Chiefs vs Rams.
Imágenes difundidas desde Río de Janeiro mostraron a trabajadores realizando labores para emparejar algunas zonas del terreno. La superficie del Maracaná ha generado atención durante las últimas horas debido a su estado previo al encuentro entre Cowboys y Ravens.
NFL trabaja a contrarreloj en el césped del Maracaná
La preocupación no se limita a la apariencia del campo. La superficie debe cumplir con los estándares establecidos por la NFL para garantizar condiciones adecuadas para los jugadores, especialmente en aspectos relacionados con la tracción y estabilidad del terreno durante el encuentro.
Pese a las imágenes que comenzaron a circular en redes sociales, la NFL mantiene el partido programado en el Maracaná. Los trabajos sobre el terreno continuaron durante el sábado con el objetivo de dejar la cancha en condiciones para recibir el compromiso de temporada regular.
Los Cowboys también tuvieron oportunidad de conocer las condiciones de la cancha durante su visita al Maracaná. El estado del césped se convirtió así en uno de los principales temas alrededor del partido, especialmente por los antecedentes que tiene la NFL con encuentros internacionales afectados por las condiciones del terreno.
¿Qué pasó con el Chiefs vs Rams que fue cancelado en México?
La situación trae a la memoria lo sucedido en noviembre de 2018, cuando Kansas City Chiefs y Los Angeles Rams tenían programado enfrentarse en el Estadio Azteca. Las malas condiciones del terreno de juego llevaron a la NFL a cancelar el partido en Ciudad de México y trasladarlo al Memorial Coliseum de Los Ángeles.
En aquella ocasión, el deterioro de la cancha del Azteca representó un problema de seguridad para los jugadores y obligó a modificar los planes a pocos días del encuentro. Finalmente, Rams y Chiefs disputaron en California uno de los partidos más recordados de aquella temporada, con victoria 54-51 para Los Ángeles.

&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)
&format=webp)