La discusión sobre los impuestos a las bebidas alcohólicas volvió a tomar fuerza en México rumbo a la definición del Paquete Económico 2027. Académicos, especialistas en salud pública y organizaciones civiles consideran que el actual esquema del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) puede modificarse para tener un mayor efecto preventivo, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

El planteamiento apunta a cambiar la manera en que se calcula el gravamen. En lugar de mantener un modelo centrado principalmente en el valor comercial de las bebidas, los promotores de la propuesta buscan que el impuesto tome como referencia la cantidad de alcohol puro que contiene cada producto, con lo que las bebidas con mayor concentración tendrían una carga fiscal acorde con ese nivel.

El precio, la publicidad y la disponibilidad son factores que influyen en el consumo de alcohol entre adolescentes y jóvenes./ Pixabay

Actualmente, el IEPS aplicado a bebidas alcohólicas contempla tasas de 26.5%, 30% y 53%, de acuerdo con su graduación. Especialistas vinculados al Comité Técnico Interinstitucional sobre Alcohol (CTISA) y a la Red de Acción sobre Alcohol (RASA) han señalado que estas tasas no han sido modificadas desde 2014, por lo que consideran necesario revisar el esquema vigente.

El consumo juvenil, uno de los puntos centrales del debate

Uno de los principales argumentos detrás de la propuesta es que el precio puede modificar los patrones de consumo, sobre todo entre personas de menor edad. Para los especialistas, la decisión de beber no depende únicamente de una elección individual, sino también de elementos como la facilidad de acceso, las promociones, la publicidad y el costo final de los productos.

La preocupación se concentra especialmente en adolescentes y jóvenes, ya que el consumo de alcohol se asocia con riesgos para la salud y con posibles afectaciones al sistema nervioso y distintos órganos, además de su relación con determinadas enfermedades. Desde esta perspectiva, aumentar el precio mediante impuestos podría reducir la accesibilidad y desincentivar el consumo frecuente o excesivo.

La propuesta busca utilizar la política fiscal como una herramienta de prevención frente a los daños asociados con el alcohol./ Pixabay

La Organización Mundial de la Salud (OMS) también incluye las políticas de precios entre las medidas más efectivas para disminuir los daños relacionados con el alcohol. El organismo ha señalado que elevar el costo de estas bebidas puede contribuir a reducir el consumo, retrasar la edad de inicio y disminuir episodios de ingesta excesiva entre personas jóvenes.

La doctora Andrea Bautista León, profesora e investigadora y jefa del Departamento de Negocios de la Universidad La Salle, ha defendido el uso de la política fiscal como una herramienta de prevención y pidió al Congreso tomar en cuenta sus posibles efectos entre las nuevas generaciones.

“Aumentar el IEPS por gramo de alcohol es una decisión costo-efectiva para reducir el consumo juvenil. Instamos al Congreso a asumir esta responsabilidad histórica con las nuevas generaciones.”

¿Qué otras medidas plantean además de modificar el IEPS?

El cambio fiscal no sería suficiente por sí solo, de acuerdo con los especialistas. La propuesta forma parte de una estrategia más amplia que busca reducir la exposición de la población al alcohol y limitar los factores que pueden favorecer su consumo.

Entre las acciones planteadas se encuentran restringir más la disponibilidad de bebidas alcohólicas, reforzar las medidas contra la conducción bajo sus efectos, ampliar el acceso a programas de detección y tratamiento, así como endurecer las reglas sobre publicidad, promoción y patrocinio.

Otro de los puntos señalados por las organizaciones tiene que ver con el comportamiento de los precios. Con base en información citada por RASA y atribuida al Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), la cerveza no habría registrado un incremento real en su precio durante los últimos 14 años, mientras que descuentos y promociones pueden abaratar todavía más el acceso a estos productos.

Especialistas también proponen reforzar las restricciones de venta, publicidad y conducción bajo los efectos del alcohol./ Pixabay