Luego de golear a León y Atlas, Guillermo Almada ya tiene en mente a Pachuca. En América no hay tiempo para relajarse, pues la exigencia es permanente y el estratega uruguayo sabe que no basta con ganar, también hay que darle alegrías a la afición.

Las Águilas atraviesan su mejor momento: ganando, goleando y gustando. Sin embargo, Almada tiene claro que el equipo debe mantener los pies sobre la tierra y continuar mejorando su funcionamiento colectivo.

América debe mantener su nivel y satisfacer a la afición

“Este club exige esto: ganar permanentemente, intentar satisfacer a la gente y que los futbolistas disfruten la victoria”, aseguró el entrenador azulcrema, quien destacó el compromiso de sus jugadores y la evolución que ha mostrado el equipo en las últimas jornadas.

El técnico recordó que desde el inicio del torneo tenía la confianza de que América crecería conforme recuperara a todos sus futbolistas y llegaran los refuerzos. Ahora, con un plantel robusto, considera que el funcionamiento ha ido en ascenso y espera mantenerlo.

“Lo dijimos desde la fecha uno: cuando estemos todos, nos íbamos a fortalecer como equipo. Crecer en el funcionamiento y, bueno, venimos encontrando un nivel ascendente en el funcionamiento colectivo y hemos dado resultados”, explicó Almada.

Alejandro Zendejas, jugador del América, saliendo de cambio ante Atlas | MEXSPORT

Pachuca, el siguiente reto para las Águilas

No obstante, el estratega no quiere que las goleadas generen exceso de confianza. Su atención está puesta en Pachuca, un rival al que conoce bien y al que considera complicado por la calidad de futbolistas que él dirigió.

“El próximo partido me preocupa. Pensaremos en Pachuca, que es un rival complicado y difícil, y los conozco desde la interna, sé que tienen clase. Intentaremos seguir con este funcionamiento y afrontar cada partido como si fuera una final”, señaló.

Kevin Álvarez y Brian Rodríguez, jugadores del América, en festejo de gol | MEXSPORT

Finalmente, Almada atribuyó el buen momento del conjunto azulcrema al trabajo diario y al sacrificio de sus jugadores en cada entrenamiento. Para el uruguayo, los resultados son el reflejo de el esfuerzo de la semana.

"Trabajo, no hay otra clave. Como les digo: si queremos jugar así, tenemos que entrenar así. Somos bastante exigentes en los entrenamientos, se los intentamos hacer razonar para que se den cuenta del beneficio en el juego; la clave es el trabajo y el sacrificio de los jugadores desde el primer día”, concluyó.