El cambio interno del Club América a partir de la llegada de la nueva directiva española está casi completo. Han sido de tal intensidad los cambios que hoy quien fuera el hombre más importante en el equipo, sólo debajo de Emilio Azcárraga, está borrado.
Es Joaquín Balcarcel, quien fuera el enlace del patrón con la directiva de las Águilas, filtró entre Santiago Baños y González Iñárritu y Azcárraga, participante de la Asamblea de Dueños. Pero no más.
Ferran Reverter, director general de Ollamani, ordenó el cambio de Joacho, como se le conoce en el medio, para tener control absoluto de las decisiones en el equipo emplumado. A Balcárcel se le asignó un cargo más decorativo que operativo para no cortarlo de tajo; hoy es simplemente miembro del Consejo de Administración de Ollamani, sin responsabilidad operativa.
Antes, el directivo, muy cercano a Azcárraga, fue Vicepresidente Jurídico y Consejero General de Grupo Televisa; Vicepresidente y Consejero General de la división de Televisión y Director Jurídico.
Un movimiento secreto, no nuevo
El cambio de Balcárcel como jefe máximo debajo de Azcárraga no es nuevo. Se gestó al tiempo que la salida del presidente operativo del club, Héctor González Iñárritu, es decir, antes del verano mundialista.
La diferencia es que con González Iñárritu se hizo oficial el movimiento, mientras que a Balcarcel lo intentaron cuidar, para que el movimiento fuera confidencial. Hasta ahora.
¿Quién asumió sus funciones?
El control operativo es total de Ferran Reverter, quien agregó a su equipo a Xavier Budo, con quien opera al equipo. Se apoyan con temas deportivos aún con Baños y con Antonio Ibrahim, presidente y director que por su buen trabajo mantienen el puesto.
La participación de Azcárraga en la parte operativa está disminuida, aunque sigue teniendo voz y voto en las decisiones más grandes, así como la participación frente a los demás dueños en las Asambleas de Liga MX.

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