Llegó la primera victoria de la temporada. Luego de ser uno de los peores equipos de toda la NFL en las primeras dos semanas, los Atlanta Falcons viajaron a Wisconsin para propinarle una dolorosa derrota a los Green Bay Packers, en el arranque de la Semana 3 de la NFL.
De la mano de un gran juego de Bijan Robinson, Drake London y, sobre todo, Michael Penix Jr, quien tomó el equipo tras un pésimo desempeño de Cooper Rush, el equipo de Georgia logró llevarse su primera victoria en la temporada.
Michael Penix regresa al emparrillado
Michael Penix regresó al emparrillado tras haber sufrido una rotura del ligamento cruzado anterior en la rodilla izquierda en noviembre del año pasado. Pese a perder la lucha por la titularidad ante Tua Tagovailoa en el campamento de entrenamiento, el quarterback de 26 años regresó de la mejor manera para comandar la ofensiva de los Falcons.
Penix inició pésimo el partido al lanzar un pase de intercepción en la primera serie ofensiva del encuentro. Sin embargo, el QB respondió en las siguientes series y logró comandar seis series ofensivas que resultaron en puntos para aplastar a los Packers.
Al final, Penix terminó con 18 pases completos para 256 yardas y una anotación, siendo este juego, quizá, el mejor de toda su carrera profesional.
Robinson y London Brillan en el partido
Pese al buen juego de Penix, la realidad es que Bijan Robinson y Drake London fueron quienes se llevaron los reflectores. En el caso del corredor, terminó el juego con 194 yardas por tierra, además de otras 19 por tierra y dos anotaciones. La primera de ellas vino para empatar el juego 7-7, mientras que la segunda fue para poner el partido fuera de alcance dándole ventaja de 21 puntos a su equipo.
Drake London, por su parte, terminó el juego con 194 yardas en nueve recepciones, la más larga siendo de 68. Cada vez que lo necesitaban, el receptor apareció para poner el juego fuera de alcance de los Packers. Lo único que le faltó, fue una anotación, esa fue para el ala cerrada, Austin Hooper.
Packers quedan a deber
Por el lado de los empacadores, quedaron a deber considerablemente. La defensa sólo apareció en la primera serie del partido, mientras que la ofensiva sólo lo hizo para ponerse arriba en el marcador y cuando el juego ya estaba fuera de alcance.
Jordan Love terminó el juego con dos anotaciones y una intercepción, pero lanzó al menos tres pases que también debieron ser atrapados por la defensiva rival. Además, sólo completó el 50% de sus pases teniendo un juego más que mediocre.
Matthew Golden fue lo único destacable del encuentro, tras terminar el partido con cuatro recepciones para 80 yardas y una anotación, pero no pudo aparecer en momentos importantes para evitar la derrota.
Ahora, con un récord de 1-2, ambos equipos tendrán 10 días de preparación para su siguiente juego en el que se medirán ante los Steelers en el caso de Green Bay y ante los Saints en el caso de los Falcons

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