La Secretaría de Salud de Yucatán detectó la presencia de la llamada ameba “comecerebros” en seis lagos artificiales de Mérida. Como medida preventiva, las autoridades prohibieron el contacto con el agua en estos espacios y comenzaron trabajos de limpieza para reducir los riesgos.

La revisión incluyó nueve lagos y se realizó después de que un instructor de deportes acuáticos muriera en septiembre por una infección relacionada con este microorganismo. Sin embargo, las autoridades aclararon que los parques y zoológicos continúan abiertos al público; la restricción se limita al contacto con el agua de los lagos afectados.

Los parques y zoológicos continúan abiertos, pero las personas no deben entrar al agua de los lagos afectados./Especial

Los seis lagos donde encontraron la ameba

Los Servicios de Salud de Yucatán identificaron la presencia de Naegleria en estos lugares de Mérida:

  • Lago de Plaza La Isla.

  • Lagos oriente y principal del complejo Cabo Norte.

  • Lago del Zoológico del Centenario.

  • Lago del Gran Parque La Plancha.

  • Lago del Parque Ecológico del Poniente.

Las autoridades colocarán barreras y avisos para impedir que las personas entren al agua, mientras los responsables de cada espacio realizan labores de saneamiento con apoyo de especialistas. En otros tres lagos analizados —el lago central de Cabo Norte, el Acuaparque y el lago del Zoológico Animaya— no detectaron la ameba.

Las autoridades recomiendan buscar atención médica ante síntomas como fiebre y dolor de cabeza intenso después de la exposición./Especial

¿Qué es la ameba “comecerebros” y cómo puede afectar a las personas?

La Naegleria fowleri es un microorganismo que vive de forma natural en agua dulce tibia. Se le conoce popularmente como “ameba comecerebros” porque, en casos muy poco frecuentes, puede provocar una infección grave que afecta el cerebro.

La infección ocurre cuando el agua contaminada entra por la nariz, por ejemplo, al sumergirse o realizar actividades acuáticas. No se contagia de una persona a otra, tampoco se adquiere por beber agua ni por una simple salpicadura. Por eso, las autoridades recomiendan evitar que el agua de lagos y estanques entre por la nariz.

Si alguien estuvo en contacto con el agua de alguno de estos lagos y después presenta fiebre, dolor de cabeza intenso, náuseas, vómitos o rigidez en el cuello, debe buscar atención médica inmediata.