El camino de regreso a la portería no estuvo exento de sombras. Tras superar un periodo de inactividad que lo alejó de los terrenos de juego, el arquero del Club América, Luis Malagón, ofreció un crudo y sincero testimonio sobre los momentos más oscuros que le tocó atravesar durante su proceso de rehabilitación. Lejos de ocultar la vulnerabilidad, el guardameta confesó el impacto emocional y físico que significó pasar semanas enteras sin poder realizar una acción tan básica como caminar.
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En declaraciones compartidas tras su reaparición, el cancerbero mexicano admitió que la salud mental fue uno de los frentes más complicados de lidiar, "Fueron meses muy difíciles en todos los aspectos, depresión, desánimo, pero al final del día agradeces a la vida. No sabía caminar, me costó mucho caminar y gracias a toda la gente que me rodea, salí antes de lo esperado. Lo que más me motiva es el hecho de tener a mi hija, tener ese amor incondicional. Es chamba, es complicado. Aquí no hay excusas, lo mejor sería ganar un título más", expresó con total apertura.
Transformación física, madurez y el reencuentro con la presión
El largo proceso de recuperación también dejó huella en su aspecto físico y en su perspectiva de vida profesional. Malagón reconoció que la inactividad lo obligó a modificar hábitos profundos de cuidado personal y nutricional, transformándose en un deportista con mayor disciplina y conciencia sobre su propio cuerpo.
Estoy más flaco, bajé siete u ocho kilos. Me enseñé a cuidar más mi cuerpo, más profesional, vas creciendo, tanto tiempo fuera te hace valorar todo, desde lo más simple como caminar... Soy un tipo diferente, con otra mentalidad, tratando de ser más cauto; tener una hija te hace ser diferente, muchos son papás y saben que el amor de un hijo es lo más grande que existe y es mi motivación día con día
Finalmente, el guardameta aseguró que volver a pisar el césped le devolvió sensaciones que creía distantes, abrazando incluso el rigor mediático y la exigencia característica del nido.
"Te vuelves a sentir jugador, esa sensación, ese nervio antes de jugar... Extrañaba estar aquí, la presión, la crítica. Uno trata de respetar lo que dicen. Así es el futbol, la vida y agradecido otra vez con todo, es la chispa del futbol, uno aprende de ustedes por lo que se dice, te forjas un carácter diferente", concluyó.

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