El América no siempre fue conocido como las Águilas. Durante buena parte de su historia, el equipo fue identificado simplemente como los Azulcremas, pero a mediados de los años 80 apareció un símbolo que terminó convirtiéndose en una de las imágenes más reconocibles del futbol mexicano: el águila.

La historia comenzó en 1981, cuando Emilio Díez Barroso asumió la presidencia del club y decidió darle una nueva identidad a las Águilas. La idea era encontrar un símbolo que representara fuerza, grandeza y una personalidad diferente para un equipo que buscaba volver a los primeros planos.

América en los 80' I MEXSPORT

Fue entonces cuando nació el concepto del águila como mascota y símbolo oficial del América

La nueva identidad no se quedó únicamente en un escudo. El club comenzó a utilizar la figura del águila en su imagen institucional y también presentó a un personaje que se convertiría en parte de la tradición del equipo: el Águila Real, que desde entonces aparece en los partidos importantes del América.

La mascota de las Águilas frente al logo de los 100 años de América | IMAGO7

Pero hubo algo todavía más especial

El águila comenzó a formar parte de la ceremonia previa a los partidos en el Estadio Azteca. Con el tiempo, se volvió tradición que el ave volara sobre la cancha antes de los encuentros, especialmente en los grandes partidos y en las finales.

Así fue como el apodo dejó de ser solamente una estrategia de identidad y terminó convirtiéndose en parte de la cultura americanista.

Además, el águila tenía un significado que encajaba perfectamente con lo que el club quería representar. Es un animal asociado con fuerza, velocidad y capacidad para dominar desde las alturas, características que el América buscaba reflejar dentro de la cancha.

El águila frente al Azteca previo a un partido del América | MEXSPORT

Desde entonces, las Águilas se convirtió en mucho más que un sobrenombre

Es la manera en la que millones de aficionados identifican al América. Está presente en el escudo, en las camisetas, en el Estadio Ciudad de los Deportes, en los festejos y hasta en la forma en la que los propios jugadores se refieren al equipo. Porque hace 110 años el América nació siendo azulcrema, pero con el paso de los años encontró en las Águilas una identidad que terminó acompañándolo para siempre.