Tyler Overk y su equipo trabajaron durante 2 años para desarrollar el sustituto para las toallas de baño. Se trata de Body Dryer, un dispositivo que logra secar en alrededor de 30 segundos.
El diseño del aparato es muy similar al de una báscula casera, en donde el usuario recibe luz ultravioleta y aire ionizado, frío o caliente, para secar el cuerpo sin necesidad de esparcir las bacterias que se cultivan en las toallas.
Para poder concretar el proyecto se lanzó una campaña de financiamiento. La meta para iniciar la producción era de 50 mil dólares, y hasta el momento se han recolectado más de 58 mil.
Se estima que el precio final de este dispositivo será de 250 dólares.






