El histórico triunfo de Terence Crawford sobre Saúl “Canelo” Álvarez en Las Vegas no solo quedó marcado por la decisión unánime que le otorgó al estadounidense el título indiscutido del peso supermediano, sino también por un gesto que causó sorpresa e intriga entre los aficionados: la devolución de los cinturones al pugilista mexicano.

De esta manera, aunque Canelo conserve físicamente los cinturones que le regresó su rival, deportivamente ya no ostenta ningún campeonato mundial.